Anoche me levanté como a las 3 de la mañana. Después de pasar por el baño, empecé mi clásica recorrida nocturna de apagado de luces. Es que mis hijos, siguiendo mandatos ancestrales que vienen desde la época del hombre de las cavernas, insisten en prender todas las luces posibles antes de irse a dormir. Apagué las luces del living. Apagué la luz del pasillo. Apagué las luces del baño de los chicos. Y por último, apagué las luces del patio, dejando a oscuras también a los perros.
Mas o menos a la mitad del recorrido oscurecedor, recordé que cuando yo era chico, mi madre nos gritaba: ¿Son socios de EMSA (Empresa de Energía eléctrica) o que? - mientras iba apagando las luces que nosotros dejábamos encendidas por toda la casa. Mis hermanos y yo, quienes a esas alturas no entendíamos todavía de ironías, nos quedábamos mirando sin entender muy bien que quería decir eso de ser "socios" de la empresa de energía y seguíamos jugando y prendiendo luces. Ya mas grandes, al fin conscientes del valor del dinero, habríamos de comprender la motivación de índole económica / financiera de la frase en cuestión, la cual mi madre había heredado de su madre.
En mi caso, la motivación de la conducta apagadora de luces, propia de un legendario señor de la oscuridad, no es solo de índole económica. De alguna manera, mientras voy apagando las luces, pienso que no solo voy a conseguir reducir el importe de nuestra factura de luz, sino que también voy a contribuir con mi pequeño granito de arena a la conservación del medio ambiente, a la preservación del Amazonas y a la reducción de los gases de efecto invernadero. Nuestro amigo Pablo, enemigo declarado del ambientalismo, diría que todo esfuerzo individual que hagamos es absolutamente al pedo. Que para que vamos a ahorrar luz si el vecino de al lado y las grandes empresas van a seguir haciendo lo que se les antoje, prendiendo luces a diestra y siniestra, encendiendo estufas y abriendo las ventanas al mismo tiempo, aplicando procesos contaminantes y poco eficientes, venteando gas, demorando el desarrollo y la venta de autos eléctricos y tantas otras cosas mas que conforman una innumerable lista de usos poco racionales de la energía y contribuyen a la degradación del medio ambiente. Nosotros lo escuchamos argumentar contra el ahorro de energía, lo vemos prender orgulloso sus calentadores eléctricos para calentar el agua del mate, compartimos unos mates con él y su familia y luego nos retiramos a seguir comprando nuestras luces de bajo consumo.
En los últimos días, sumé una nueva causa a mi cruzada. Después de ver un documental acerca de los efectos de la luz artificial sobre la incidencia en la aparición de cáncer de mama en las mujeres de los países desarrollados, decidí reducir, aunque sea de forma paulatina, la cantidad de horas que paso expuesto a la luz artificial. O sea, no es que pretenda evitar el cáncer de mama, pero según el estudio que varios científicos e investigadores desarrollaron durante más de 25 años, el cerebro de las personas posee un mecanismo, directamente asociado a la presencia / ausencia de luz que regula los ciclos circadianos. Dichos ciclos naturales de actividad y reposo, sobre todo los de reposo, son los que permiten a nuestros cuerpos descansar y auto repararse. Los resultados de la investigación identifican a la costumbre de irse a dormir mirando la televisión o leyendo en la pantalla azul de una computadora como una de las prácticas de mayor impacto en los ciclos naturales de nuestro organismo.
Hasta ahora solo logré apagar las luces antes de lo acostumbrado en dos oportunidades. Al tercer día fracasé estrepitosamente y me quedé dormido como a la una de la mañana mirando tele en la cama. El resto de la semana alterné malas y peores, durmiendo a cualquier hora y recorriendo la casa a la madrugada en busca de las luces prendidas. Es como si estuviera tratando de empezar a una dieta que de entrada se que solo voy a poder cumplir hasta el próximo asado. Soy la vergüenza de los Señores de la Oscuridad.
Rejunte de textos cuasi biograficos, cuentos, cuentitos, cronicas y divagues varios
Sunday, April 27, 2014
Tuesday, April 15, 2014
Masticando...
Hay quienes dicen que hay que masticar bien la comida antes de tragar. En mi caso, debo aclarar que inconscientemente, sigo al pie de la letra el consejo. Hoy por ejemplo, me puse a contar cuantas veces masticaba los fideos antes de tragarlos y llegué a contar mas de 30. Calculo que cuando como asado debe ser peor. El como llegue a transformarme en semejante ejemplar de rumiante poco tiene que ver con una toma de conciencia o con una prescripción médica. Desde que tengo uso de razón, mastico la comida hasta transformarla en una especie de puré que supongo debe ser mas fácil de digerir. Cuando era chico, en gran parte como consecuencia de este hábito, siempre me quedaba comiendo solo en la mesa. El resto de la familia comía, contaba como le había ido en el trabajo o el colegio y cuando terminaban de comer se levantaban de la mesa. Mi tía recogía los platos de los demás y se los llevaba para lavarlos y yo me quedaba solo, masticando, masticando, masticando.
Cuando empecé la secundaria la cosa siguió mas o menos igual. Lo que solía pasar era que mis compañeros, cuando comíamos algún sandwich a la salida del colegio, terminaban antes que yo y se me quedaban mirando, cómo tratando de entender que carajo me pasaba que comía tan lento. Cuando me invitaban a comer a la casa de algún amigo, las reacciones de los familiares iban desde la sorpresa, pasando por la risa disimulada, hasta la admiración, esta última acompañada de comentarios del tipo: "¿Viste que bien que come Pablito? Esa es la manera correcta de comer, masticando bien la comida".
Al irme a estudiar Ingeniería, seguí masticando de la misma forma. Mis compañeros de departamento comían como corriendo una carrera y ni siquiera se quedaban a mirarme mientras terminaba de comer mi plato de comida. Cuando me juntaba a estudiar con algún compañero de la facultad, la rutina terminaba siendo más o menos la misma. Por ejemplo, me acuerdo que cuando me juntaba a estudiar con mi amigo el Ñato, el cocinaba, comía en 10 minutos y cuando terminaba se iba a dormir 15 minutos y para cuando se despertaba, yo estaba terminando de comer y empezaba a lavar los platos.
Hoy en día sigo con mi inconsciente rutina de masticación. Mastico el asado, mastico los fideos, mastico una medialuna, mastico una manzana, mastico una papa, mastico una porción de pizza, hasta mastico un yogur o un flancito. Mi mujer y mis hijos me miran masticar y después de un ratito se cansan y se levantan y se van a hacer algo mas interesante que mirar al marido / padre mientras termina de ingerir el almuerzo o cena.
Se supone que esta forma de comer es muy saludable y debería ayudarme a mantener mi peso, evitar que mi sistema digestivo trabaje de mas, permitirme disfrutar a fondo los sabores y texturas de cada plato, reducir las flatulencias, mejorar el color de mi piel, reducir las arrugas y a lo mejor, solo a lo mejor, contribuir con mi objetivo no confeso de llegar a vivir doscientos años... Por lo pronto, lo que esta pasando es que siempre termino de comer solo. Solitaria la vida / comida del que mastica mucho.
Cuando empecé la secundaria la cosa siguió mas o menos igual. Lo que solía pasar era que mis compañeros, cuando comíamos algún sandwich a la salida del colegio, terminaban antes que yo y se me quedaban mirando, cómo tratando de entender que carajo me pasaba que comía tan lento. Cuando me invitaban a comer a la casa de algún amigo, las reacciones de los familiares iban desde la sorpresa, pasando por la risa disimulada, hasta la admiración, esta última acompañada de comentarios del tipo: "¿Viste que bien que come Pablito? Esa es la manera correcta de comer, masticando bien la comida".
Al irme a estudiar Ingeniería, seguí masticando de la misma forma. Mis compañeros de departamento comían como corriendo una carrera y ni siquiera se quedaban a mirarme mientras terminaba de comer mi plato de comida. Cuando me juntaba a estudiar con algún compañero de la facultad, la rutina terminaba siendo más o menos la misma. Por ejemplo, me acuerdo que cuando me juntaba a estudiar con mi amigo el Ñato, el cocinaba, comía en 10 minutos y cuando terminaba se iba a dormir 15 minutos y para cuando se despertaba, yo estaba terminando de comer y empezaba a lavar los platos.
Hoy en día sigo con mi inconsciente rutina de masticación. Mastico el asado, mastico los fideos, mastico una medialuna, mastico una manzana, mastico una papa, mastico una porción de pizza, hasta mastico un yogur o un flancito. Mi mujer y mis hijos me miran masticar y después de un ratito se cansan y se levantan y se van a hacer algo mas interesante que mirar al marido / padre mientras termina de ingerir el almuerzo o cena.
Se supone que esta forma de comer es muy saludable y debería ayudarme a mantener mi peso, evitar que mi sistema digestivo trabaje de mas, permitirme disfrutar a fondo los sabores y texturas de cada plato, reducir las flatulencias, mejorar el color de mi piel, reducir las arrugas y a lo mejor, solo a lo mejor, contribuir con mi objetivo no confeso de llegar a vivir doscientos años... Por lo pronto, lo que esta pasando es que siempre termino de comer solo. Solitaria la vida / comida del que mastica mucho.
Saturday, April 5, 2014
Colecciones - Música
Revisando los cajones del escritorio de la oficina esta semana encontré un montón de CD's.
En esta época de música on-line, Soundcloud, Grooveshark, etc., seguir escuchando música en CD es un síntoma de antigüedad, pero es que para mi todavía tiene un gustito especial el tomar la caja del compact entre mis manos, mirar detenidamente el arte de tapa, abrir la caja, sacar el librito con las ilustraciones y las letras y leerlo detenidamente, sobre todo las primeras veces, mientras empiezo a escuchar la música en los auriculares.
La lista de compacts que encontré es la siguiente:
1) Maria Rita - Elo - Disco regalado por mi familia. Fué el segundo de María Rita que llego a mis manos. Fácil de escuchar. Muy, pero muy disfrutable. Música brasilera de la mejor. Mientras escribo esto recuerdo un detalle casi cholulo, pero que creo que sirve para explicar porque esta mujer canta tan lindo. María Rita es hija de Elis Regina.
2) Living Colour - Stain - Difícil de escuchar completo. Vernon Reid y los demás muchachos de la banda se pusieron mas experimentales que nunca. No hay ningún hit para la radio. Después de escucharlo mucho, te parte la cabeza.
3) IKV - MTV Unplugged / Ninja Mental - Muy lindas y cuidadas versiones de los temas mas conocidos de la primera época de la banda. Hay un tema donde participa papá Spinetta. Lo volví a escuchar hace poco después de mucho tiempo y me sorprendí de lo bueno que esta el disco.
4) Norah Jones - Come away with me - Easy listening. El debut de Norah plasmado en un disco redondito, parejo. Sin estridencias, suavemente, una canción a la vez, esta hermosa pequeña mujer te va dejando tonto, desarmado.
5) Raly Barrionuevo - Rodar - Hermoso disco. Es el tercer o cuarto disco de Raly que compré. Contiene un tema que es una perla: "El sol parece lluvia".
6) Spinetta - Elija y gane - Las antologías y selecciones suelen ser, en mi opinión, una forma poco arriesgada de tratar de entender / recorrer la obra de un artista comprando un solo disco. Pero en este caso, la selección de temas estuvo a cargo del propio Spinetta y el disco esta hecho no solo de grandes éxitos sino también de temas un poco mas raros, extraños y hasta un inédito.
7) Chango Spasiuk - La ponzoña - Este disco lo compré porque incluye el tema "Misiones". Para mi, es un tema no apto para escuchar en la oficina llena de gente, porque me cuesta explicar porque tengo los ojos vidriosos cuando termina y me saco los auriculares.
8) Horacio Castillo - Guitarra - Lo tengo sin abrir. Me lo regaló mi madre. Se me traspapeló mucho tiempo. Para cuando lo volví a encontrar, Horacio Castillo ya había muerto en un accidente. No sé porque, pero realmente me da como cierto temor escuchar el disco.
9) Red Hot Chili Peppers - Californication - El mejor disco de RHCP. Todos los temas son hits. Se puede escuchar todo el día, sacudiendo vigorosamente la cabeza, mientras los demás se preguntan que cosa tan energética podes estar escuchando en los auriculares.
10) Andres Calamaro - On the rock - Me quedo la caja sola. Tengo que tratar de encontrar el disco. Los temas me quedaron en el ipod.
11) Raly Barrionuevo - Noticias de mi alma - Disco tranqui de Raly. Es de esos discos cuyos temas son aparentemente muy simples al comienzo, pero a medida que los vas escuchando, si prestas atención, te vas dando cuenta que es como que tienen muchas capas.
12) Jamiroquai - Travelling without moving - 1996 / El disco mas vendido de la banda. Variadito. Incluye hits funk como "Virtual Insanity" o "Cosmic girl", pero también algunos experimentos como "Didjerama". Imposible no empezar a mover la patita mientras suena "Virtual Insanity" y se nos va dibujando una sonrisa en la cara.
13) Tom Waits - Mule variations - Áspero. No es simple de escuchar. Se nota a que a Tom Waits a esas alturas del partido todo le chupaba un huevo. Lo volví a escuchar hace poco, prestando atención a las letras y le encontré un nuevo costado interesante a algunas de las canciones.
14) Vivaldi - The four seasons - Música clásica. Un cacho de cultura.
15) Bajo Fondo Tango Club - Copia trucha. Discazo con el que Santaolalla en su rol de productor y sus pollos rioplatenses llevan el concepto de "tango fusión" a las masas (o algo así). Me puedo acordar de memoria del fraseo ronco de la Gata Varela en "Perfume".
16) Astor Piazolla y su quinteto - Adios Nonino - Tango jazzeado / distorsionado, llevado a los límites. Creo que es el único disco de Piazolla que tengo. Incluye, obviamente, el tema "Adios Nonino". Son solo 7 temas que te dejan medio tonto, triste y alegre a la vez.
En esta época de música on-line, Soundcloud, Grooveshark, etc., seguir escuchando música en CD es un síntoma de antigüedad, pero es que para mi todavía tiene un gustito especial el tomar la caja del compact entre mis manos, mirar detenidamente el arte de tapa, abrir la caja, sacar el librito con las ilustraciones y las letras y leerlo detenidamente, sobre todo las primeras veces, mientras empiezo a escuchar la música en los auriculares.
La lista de compacts que encontré es la siguiente:
1) Maria Rita - Elo - Disco regalado por mi familia. Fué el segundo de María Rita que llego a mis manos. Fácil de escuchar. Muy, pero muy disfrutable. Música brasilera de la mejor. Mientras escribo esto recuerdo un detalle casi cholulo, pero que creo que sirve para explicar porque esta mujer canta tan lindo. María Rita es hija de Elis Regina.
2) Living Colour - Stain - Difícil de escuchar completo. Vernon Reid y los demás muchachos de la banda se pusieron mas experimentales que nunca. No hay ningún hit para la radio. Después de escucharlo mucho, te parte la cabeza.
3) IKV - MTV Unplugged / Ninja Mental - Muy lindas y cuidadas versiones de los temas mas conocidos de la primera época de la banda. Hay un tema donde participa papá Spinetta. Lo volví a escuchar hace poco después de mucho tiempo y me sorprendí de lo bueno que esta el disco.
4) Norah Jones - Come away with me - Easy listening. El debut de Norah plasmado en un disco redondito, parejo. Sin estridencias, suavemente, una canción a la vez, esta hermosa pequeña mujer te va dejando tonto, desarmado.
5) Raly Barrionuevo - Rodar - Hermoso disco. Es el tercer o cuarto disco de Raly que compré. Contiene un tema que es una perla: "El sol parece lluvia".
6) Spinetta - Elija y gane - Las antologías y selecciones suelen ser, en mi opinión, una forma poco arriesgada de tratar de entender / recorrer la obra de un artista comprando un solo disco. Pero en este caso, la selección de temas estuvo a cargo del propio Spinetta y el disco esta hecho no solo de grandes éxitos sino también de temas un poco mas raros, extraños y hasta un inédito.
7) Chango Spasiuk - La ponzoña - Este disco lo compré porque incluye el tema "Misiones". Para mi, es un tema no apto para escuchar en la oficina llena de gente, porque me cuesta explicar porque tengo los ojos vidriosos cuando termina y me saco los auriculares.
8) Horacio Castillo - Guitarra - Lo tengo sin abrir. Me lo regaló mi madre. Se me traspapeló mucho tiempo. Para cuando lo volví a encontrar, Horacio Castillo ya había muerto en un accidente. No sé porque, pero realmente me da como cierto temor escuchar el disco.
9) Red Hot Chili Peppers - Californication - El mejor disco de RHCP. Todos los temas son hits. Se puede escuchar todo el día, sacudiendo vigorosamente la cabeza, mientras los demás se preguntan que cosa tan energética podes estar escuchando en los auriculares.
10) Andres Calamaro - On the rock - Me quedo la caja sola. Tengo que tratar de encontrar el disco. Los temas me quedaron en el ipod.
11) Raly Barrionuevo - Noticias de mi alma - Disco tranqui de Raly. Es de esos discos cuyos temas son aparentemente muy simples al comienzo, pero a medida que los vas escuchando, si prestas atención, te vas dando cuenta que es como que tienen muchas capas.
12) Jamiroquai - Travelling without moving - 1996 / El disco mas vendido de la banda. Variadito. Incluye hits funk como "Virtual Insanity" o "Cosmic girl", pero también algunos experimentos como "Didjerama". Imposible no empezar a mover la patita mientras suena "Virtual Insanity" y se nos va dibujando una sonrisa en la cara.
13) Tom Waits - Mule variations - Áspero. No es simple de escuchar. Se nota a que a Tom Waits a esas alturas del partido todo le chupaba un huevo. Lo volví a escuchar hace poco, prestando atención a las letras y le encontré un nuevo costado interesante a algunas de las canciones.
14) Vivaldi - The four seasons - Música clásica. Un cacho de cultura.
15) Bajo Fondo Tango Club - Copia trucha. Discazo con el que Santaolalla en su rol de productor y sus pollos rioplatenses llevan el concepto de "tango fusión" a las masas (o algo así). Me puedo acordar de memoria del fraseo ronco de la Gata Varela en "Perfume".
16) Astor Piazolla y su quinteto - Adios Nonino - Tango jazzeado / distorsionado, llevado a los límites. Creo que es el único disco de Piazolla que tengo. Incluye, obviamente, el tema "Adios Nonino". Son solo 7 temas que te dejan medio tonto, triste y alegre a la vez.
Wednesday, April 2, 2014
Colecciones - Libros
Miro la pila de libros que se encuentra encima de mi mesa de luz, coronada por el estuche de plástico transparente de mis lentes de lectura. Son siete los libros de la ecléctica colección.
De abajo hacia arriba tenemos:
1) ¿Cric? ¡Crac! - Edwidge Danticat - Este libro de cuentos lo descubrí leyendo una reseña en el suplemento cultural de un diario. Historias de mujeres. Historias cruentas, dolorosas, pero con un dejo de esperanza en el final. Cuando uno va terminando el libro, descubre como las distintas historias de las protagonistas se fueron / se van entrelazando a lo largo de varias generaciones.
2) Nadar de noche - Juan Forn - Libro preferido / autor preferido. Este libro, que fué el primero de este autor que llego a mis manos, incluye el cuento "Para Gaby, si quiere". Ese cuento para mi fué / es muy importante por varias razones. La forma en que el protagonista desvaría mientras va desarrollando / recorriendo su historia, hasta llegar a la sorpresa del final, todavía logra dejarme cierta angustia dando vueltas en el pecho. Puede que la mayoria de los libros de Juan Forn que leí después no me hayan gustado tanto, pero este en particular me sigue pareciendo el mejor, quizas por cierta frescura desprolija que se puede percibir al leer los 8 cuentos que lo conforman.
Una vez se lo presté a mi padre y él, después de leerlo me dijo: - escribe bien, pero las historias son muy tristes... - Y esa también me pareció una muy buena descripción para este libro.
3) Ojos de perro azul - Gabriel Garcia Marquez - El cuento que da título al libro es el que más me gusta. Lo volví a leer hace poco a raíz de un comentario que una de mis hermanas posteó en su cuenta de Facebook y me volvió a dejar las mismas sensaciones que cuando lo leí la primera vez... ¿Cómo puede ser que al despertar no podamos recordar lo que soñamos?
4) ¿Acaso no matan a los caballos? - Horace McCoy - Librito viejo de páginas amarillas heredado de mis padres. Edición de 1973. Tiene la firma de mi padre en la segunda hoja. Triste historia ambientada en la época de la gran depresión en los Estados Unidos. No hay moraleja. No hay esperanza. Solo los personajes tratando de llegar de alguna forma al día siguiente.
5) El corazón de las tinieblas - Joseph Conrad - Otro de mis autores favoritos. Leyendo el libro, lleno de extensas descripciones de los paisajes que el protagonista va recorriendo, se me hizo evidente que el autor había estado en cada uno de los lugares descriptos. Finalmente, me sigue fascinando el hecho que Conrad, siendo polaco de orígen, haya llegado a ser uno de los mejores novelistas de lengua inglesa de todos los tiempos.
6) El extranjero - Albert Camus - El primer libro que leí de Camus. También heredado. Hiper-realista. El personaje, la historia, me hicieron pensar que cualquiera podía ser un asesino y que uno podía identificarse con ese asesino. Solo un reflejo, cierto movimiento, puede alcanzar para que terminemos matando a otra persona.
7) ¿Hay vida en la tierra? - Juan Villoro - Este último lo estoy leyendo en estos días. Compilado de las columnas semanales que Juan Villoro escribió en dos diarios durante varios años. Fácil de leer. Es como una especie de Daniel Salzano mexicano. Las historias / crónicas disparadas a partir de cualquier evento o la simple presencia de un objeto de uso cotidiano, le sirven al autor para ir y volver en el tiempo relacionando costumbres, personajes y sentimientos con una maestría envidiable.
De abajo hacia arriba tenemos:
1) ¿Cric? ¡Crac! - Edwidge Danticat - Este libro de cuentos lo descubrí leyendo una reseña en el suplemento cultural de un diario. Historias de mujeres. Historias cruentas, dolorosas, pero con un dejo de esperanza en el final. Cuando uno va terminando el libro, descubre como las distintas historias de las protagonistas se fueron / se van entrelazando a lo largo de varias generaciones.
2) Nadar de noche - Juan Forn - Libro preferido / autor preferido. Este libro, que fué el primero de este autor que llego a mis manos, incluye el cuento "Para Gaby, si quiere". Ese cuento para mi fué / es muy importante por varias razones. La forma en que el protagonista desvaría mientras va desarrollando / recorriendo su historia, hasta llegar a la sorpresa del final, todavía logra dejarme cierta angustia dando vueltas en el pecho. Puede que la mayoria de los libros de Juan Forn que leí después no me hayan gustado tanto, pero este en particular me sigue pareciendo el mejor, quizas por cierta frescura desprolija que se puede percibir al leer los 8 cuentos que lo conforman.
Una vez se lo presté a mi padre y él, después de leerlo me dijo: - escribe bien, pero las historias son muy tristes... - Y esa también me pareció una muy buena descripción para este libro.
3) Ojos de perro azul - Gabriel Garcia Marquez - El cuento que da título al libro es el que más me gusta. Lo volví a leer hace poco a raíz de un comentario que una de mis hermanas posteó en su cuenta de Facebook y me volvió a dejar las mismas sensaciones que cuando lo leí la primera vez... ¿Cómo puede ser que al despertar no podamos recordar lo que soñamos?
4) ¿Acaso no matan a los caballos? - Horace McCoy - Librito viejo de páginas amarillas heredado de mis padres. Edición de 1973. Tiene la firma de mi padre en la segunda hoja. Triste historia ambientada en la época de la gran depresión en los Estados Unidos. No hay moraleja. No hay esperanza. Solo los personajes tratando de llegar de alguna forma al día siguiente.
5) El corazón de las tinieblas - Joseph Conrad - Otro de mis autores favoritos. Leyendo el libro, lleno de extensas descripciones de los paisajes que el protagonista va recorriendo, se me hizo evidente que el autor había estado en cada uno de los lugares descriptos. Finalmente, me sigue fascinando el hecho que Conrad, siendo polaco de orígen, haya llegado a ser uno de los mejores novelistas de lengua inglesa de todos los tiempos.
6) El extranjero - Albert Camus - El primer libro que leí de Camus. También heredado. Hiper-realista. El personaje, la historia, me hicieron pensar que cualquiera podía ser un asesino y que uno podía identificarse con ese asesino. Solo un reflejo, cierto movimiento, puede alcanzar para que terminemos matando a otra persona.
7) ¿Hay vida en la tierra? - Juan Villoro - Este último lo estoy leyendo en estos días. Compilado de las columnas semanales que Juan Villoro escribió en dos diarios durante varios años. Fácil de leer. Es como una especie de Daniel Salzano mexicano. Las historias / crónicas disparadas a partir de cualquier evento o la simple presencia de un objeto de uso cotidiano, le sirven al autor para ir y volver en el tiempo relacionando costumbres, personajes y sentimientos con una maestría envidiable.
Sunday, March 30, 2014
Biografia levemente distorsionada
Pablo Abián nació en la ciudad de Corrientes en 1971. Según cuenta su madre, nació por parto natural aproximadamente a las 14:15 de un día martes. Pasó sus primeros dos o tres años de vida entre Corrientes y Resistencia - Chaco, hasta que por motivos laborales la familia decidió mudarse a la provincia de Misiones. De su breve paso por Corrientes en esos primeros años, Pablo solo guarda / recuerda algunas imágenes difusas: una vecinita que jugaba con él, el patio de unos edificios bajos de dos pisos donde él cree haber vivido con sus padres en esa época y no mucho más. De la vida en Misiones, los primeros recuerdos que conserva son aquellos relacionados con la construcción de la casa familiar: albañiles haciendo el piso de las galerías que rodeaban toda la casa, él ayudándolos con una pequeña carretilla, el patio grande, su padre sacando agua del pozo con una bomba manual, todo campo alrededor...
Cuando le tocó integrarse a la vida escolar, con casi 4 años, protagonizó su primer fracaso, abandonando el jardín a poco de haber comenzado. Pablo recuerda vagamente haberla pasado mal en ese jardín de infantes. Alguna clase de música, tocar el triangulo, pintar con temperas... y un día en particular, cuando la señorita lo puso en penitencia por haber entrado al baño de las nenas por error... hasta que finalmente sus padres lo sacaron de ese colegio. Ese temprano paso en falso le valió ser el objeto de las bromas infantiles de sus hermanos, quienes durante años le dijeron que él era el único nene que había repetido jardín de infantes.
Por suerte, al año siguiente, Pablo ingresó al jardín de infantes de la Escuela Normal "Estados Unidos del Brasil", escuela en la cual cursaría, esta vez exitosamente, jardín, pre-escolar, primaria completa y secundaria completa y donde además iba a conocer a quienes serían / son sus amigos de toda la vida.
De la época de la escuela primaria, Pablo guarda pocos recuerdos. Le gustaba dibujar. No jugaba bien al fútbol, así que los demás lo dejaban para lo ultimo en las rondas de "elegida" para los partidos. Con las bolitas mas o menos se defendía y jugando al "chupi" con las figuritas era bastante choto. Su memoria solo conserva los nombres de las maestras de sexto y séptimo grado. A las demás gradualmente el paso del tiempo las fue eliminando.
Pablo si recuerda claramente las horas que pasaba sentado sobre el murito del frente del colegio, esperando a que su papá lo viniera a buscar a la salida de la escuela. En el fondo cree que eso le ayudó a desarrollar la proverbial paciencia que lo acompaña hasta el día de hoy.
Después vino la secundaria y las primeras frustraciones importantes. Es que además de empezar a darse cuenta que no iba a poder ser astronauta, o que cambiar el mundo iba a ser más difícil de lo que creía cuando era más chico, empezó a fracasar sistemáticamente con las mujeres. O sea, la timidez no lo ayudaba. Y cuando por fin se animaba a encarar a alguna de las chicas que le gustaba, generalmente terminaba rebotando, rebotando mal.
En la secundaria Pablo hizo mucho deporte. Natación. Rugby. Mucho rugby. Desarrolló un lomo infernal. Y también en esa época, se le dió por leer compulsivamente todo libro de ciencia ficción que cayera en sus manos. Ya había leído a Bradbury, Asimov (todavía puede recitar de memoria las tres leyes de la robótica) y Arthur Clarke... Pero entonces empezó con Philip Dick, Delany, Roger Zelasny, Heinlein y Kurt Vonnegut... Solo ciencia ficción... El futuro estaba en el cielo, en el espacio, en nuestras mentes.
Antes de terminar la secundaria, a poco de irse a estudiar a Córdoba, Pablo descubrió, en un suplemento de cultura del diario Clarín, un cuento de Juan Forn que le partió la cabeza. Descubrió que se podía escribir sobre cosas que le pueden pasar a cualquiera de nosotros, en esta época, en este país. Mas importante aún, descubrió que muchas de las cosas que le pasaban a él, las cosas que sentía, se podían parecer a las cosas que le pasaban al personaje fumón de un cuento.
Después llegó el momento de estudiar una carrera universitaria. El mandato materno: "estudiarás o laburarás". Eligió estudiar. Le gustaba construir cosas, había hecho varios cursos de computación, tenía una computadora que su papá le había regalado en la cual programaba jueguitos muy básicos. Eligió Ingeniería de Sistemas. Eligió irse a vivir a Córdoba porque su amigo, el Pelado, se iba a Córdoba, donde ya tenía una hermana estudiando arquitectura. Los primeros tiempos fueron bastante duros. Extrañaba mucho. Extrañaba mucho. Extrañaba mucho.
En la facultad a Pablo le fué bastante bien. Aprobaba las materias mas difíciles con muy buenas notas. Es como que le empezó a encontrar la vuelta a la vida lejos de la familia, lejos de sus hermanos, lejos de los amigos que se habían quedado en Posadas. Siguió leyendo. Empezó a leer a García Marquez, Camus, algunos clásicos. Y en algún momento, durante un noviazgo a distancia que terminó disolviéndose, empezó a escribir. Y siguió estudiando. Y siguió escribiendo. Pequeños textos. Pedacitos de él y las cosas que le pasaban volcados al papel.
Y tuvo varios trabajos. Y finalmente un día se recibió de Ingeniero. Y siguió trabajando. Y de a poco fué dejando de escribir, como una vez ya había dejado de dibujar. Y se fué concentrando cada vez más en su trabajo, la familia que de a poco iba creciendo y aunque seguía leyendo, la escritura incipiente, pequeña, quedó relegada, escondida. Hasta que un día, un día medio triste de 2013, decidió volver a escribir. Escribir en un blog. Escribir cosas simples. Escribir las cosas que le pasan. Escribir las cosas que se imagina.
Pablo escribe porque cuando esta escribiendo siente algo que para él es muy parecido a la felicidad.
Cuando le tocó integrarse a la vida escolar, con casi 4 años, protagonizó su primer fracaso, abandonando el jardín a poco de haber comenzado. Pablo recuerda vagamente haberla pasado mal en ese jardín de infantes. Alguna clase de música, tocar el triangulo, pintar con temperas... y un día en particular, cuando la señorita lo puso en penitencia por haber entrado al baño de las nenas por error... hasta que finalmente sus padres lo sacaron de ese colegio. Ese temprano paso en falso le valió ser el objeto de las bromas infantiles de sus hermanos, quienes durante años le dijeron que él era el único nene que había repetido jardín de infantes.
Por suerte, al año siguiente, Pablo ingresó al jardín de infantes de la Escuela Normal "Estados Unidos del Brasil", escuela en la cual cursaría, esta vez exitosamente, jardín, pre-escolar, primaria completa y secundaria completa y donde además iba a conocer a quienes serían / son sus amigos de toda la vida.
De la época de la escuela primaria, Pablo guarda pocos recuerdos. Le gustaba dibujar. No jugaba bien al fútbol, así que los demás lo dejaban para lo ultimo en las rondas de "elegida" para los partidos. Con las bolitas mas o menos se defendía y jugando al "chupi" con las figuritas era bastante choto. Su memoria solo conserva los nombres de las maestras de sexto y séptimo grado. A las demás gradualmente el paso del tiempo las fue eliminando.
Pablo si recuerda claramente las horas que pasaba sentado sobre el murito del frente del colegio, esperando a que su papá lo viniera a buscar a la salida de la escuela. En el fondo cree que eso le ayudó a desarrollar la proverbial paciencia que lo acompaña hasta el día de hoy.
Después vino la secundaria y las primeras frustraciones importantes. Es que además de empezar a darse cuenta que no iba a poder ser astronauta, o que cambiar el mundo iba a ser más difícil de lo que creía cuando era más chico, empezó a fracasar sistemáticamente con las mujeres. O sea, la timidez no lo ayudaba. Y cuando por fin se animaba a encarar a alguna de las chicas que le gustaba, generalmente terminaba rebotando, rebotando mal.
En la secundaria Pablo hizo mucho deporte. Natación. Rugby. Mucho rugby. Desarrolló un lomo infernal. Y también en esa época, se le dió por leer compulsivamente todo libro de ciencia ficción que cayera en sus manos. Ya había leído a Bradbury, Asimov (todavía puede recitar de memoria las tres leyes de la robótica) y Arthur Clarke... Pero entonces empezó con Philip Dick, Delany, Roger Zelasny, Heinlein y Kurt Vonnegut... Solo ciencia ficción... El futuro estaba en el cielo, en el espacio, en nuestras mentes.
Antes de terminar la secundaria, a poco de irse a estudiar a Córdoba, Pablo descubrió, en un suplemento de cultura del diario Clarín, un cuento de Juan Forn que le partió la cabeza. Descubrió que se podía escribir sobre cosas que le pueden pasar a cualquiera de nosotros, en esta época, en este país. Mas importante aún, descubrió que muchas de las cosas que le pasaban a él, las cosas que sentía, se podían parecer a las cosas que le pasaban al personaje fumón de un cuento.
Después llegó el momento de estudiar una carrera universitaria. El mandato materno: "estudiarás o laburarás". Eligió estudiar. Le gustaba construir cosas, había hecho varios cursos de computación, tenía una computadora que su papá le había regalado en la cual programaba jueguitos muy básicos. Eligió Ingeniería de Sistemas. Eligió irse a vivir a Córdoba porque su amigo, el Pelado, se iba a Córdoba, donde ya tenía una hermana estudiando arquitectura. Los primeros tiempos fueron bastante duros. Extrañaba mucho. Extrañaba mucho. Extrañaba mucho.
En la facultad a Pablo le fué bastante bien. Aprobaba las materias mas difíciles con muy buenas notas. Es como que le empezó a encontrar la vuelta a la vida lejos de la familia, lejos de sus hermanos, lejos de los amigos que se habían quedado en Posadas. Siguió leyendo. Empezó a leer a García Marquez, Camus, algunos clásicos. Y en algún momento, durante un noviazgo a distancia que terminó disolviéndose, empezó a escribir. Y siguió estudiando. Y siguió escribiendo. Pequeños textos. Pedacitos de él y las cosas que le pasaban volcados al papel.
Y tuvo varios trabajos. Y finalmente un día se recibió de Ingeniero. Y siguió trabajando. Y de a poco fué dejando de escribir, como una vez ya había dejado de dibujar. Y se fué concentrando cada vez más en su trabajo, la familia que de a poco iba creciendo y aunque seguía leyendo, la escritura incipiente, pequeña, quedó relegada, escondida. Hasta que un día, un día medio triste de 2013, decidió volver a escribir. Escribir en un blog. Escribir cosas simples. Escribir las cosas que le pasan. Escribir las cosas que se imagina.
Pablo escribe porque cuando esta escribiendo siente algo que para él es muy parecido a la felicidad.
Otro vaso de Belgrano
Esta semana mi hijo me regaló otro vaso de Belgrano de Córdoba. El vaso es de plástico celeste y tiene en un costado un collage compuesto por imágenes en blanco y negro: una imagen de un hincha levantando una bandera con el escudo del club, la parte superior del frente del edificio del cine Colón y el ingreso del Hospital de Clínicas sobre la calle Santa Rosa. Debajo se puede leer Alberdi y una leyenda: "del Barrio de Alberdi yo soy".
Mi hijo me dió el vaso y me dijo: para que puedas seguir escribiendo, como escribiste sobre el vaso del Picante. En ese momento me di cuenta que hay alguien en esta casa que se toma mi escritura en serio.
Mi hijo me dió el vaso y me dijo: para que puedas seguir escribiendo, como escribiste sobre el vaso del Picante. En ese momento me di cuenta que hay alguien en esta casa que se toma mi escritura en serio.
Monday, March 17, 2014
Trending Topics
La semana pasada tuve mi propio par de Trending Topics (TT). En
honor a la verdad no fueron realmente TTs de Twitter. Fueron más bien el
equivalente a pequeña escala de ese fenómeno de repetición por millones que se
produce cuando alguien, como por ejemplo Yanu (@YanuPerez14), escribe un tweet
insertando al final de la frase un hashtag como #TeDariaBolaPero o
#PeliculasQueNoCansan y los demás se prenden y empiezan a twitear y retwitear
frases relacionadas de alguna forma con la temática planteada por el hashtag
(etiqueta) en cuestión.
En mi caso, más que una frase inteligente o irónica o
cargada de críticas al gobierno argentino o al Papa Francisco, lo que disparó los
comentarios de mi grupo de amigos de Facebook, los cuales por otro lado no
llegan siquiera a 100, fueron 2 fotos. Las fotos en cuestión tampoco tenían
el aire frívolo / cool de la foto selfie de Ellen DeGeneres en los Oscar 2014,
la cual logro dos millones de re-tweets en menos de 3 horas, convirtiéndola en
la foto mas viral / famosa de la breve pero intensa historia de Twitter. Veamos…
Trending Topic 1 – El asador
En una de las fotos se puede ver un asador de hormigón pre-moldeado
con el comentario: “El Asador recién armado”. El asador en cuestión se muestra
adusto, serio, todo gris, recién armado en el patio de mi casa. La foto la tomé
y la subí con mi celular, embargado por la emoción de saber que ya no iba a
hacer mas asados sobre un montón de ladrillos desparramados en el piso, luchando por evitar que alguno de los perros se robe un pedazo de carne de la
parrilla. La foto cosechó la friolera de 22 “Me Gusta” y 26 comentarios. A título de ejemplo, a continuación incluyo
5 comentarios seleccionados:
Alejandra
Buenísimo! el sáb estamos x allá! ; )
10 de Marzo a la(s) 17:41 • Ya no me gusta • 1
Ricardo le falta humo a eso...
10 de Marzo a la(s) 17:48 • Me gusta
Dario Hay que
estrenarlo urgente!
10 de Marzo a la(s) 18:58 • Me gusta • 1
Sebastian Espero
que no me hagas comer el amague como el sabado pasado... ja ja ja
10 de Marzo a la(s) 19:40 • Me gusta • 1
Javier vamos
carajo, hay que salir a cazar algun animal y meterle leña
10 de Marzo a la(s) 23:18 • Me gusta
Nótese el espíritu carnívoro y la ansiedad de la audiencia, que exige / demanda humo, asado, estreno de asador y parrilla ese mismo fin de semana.
Trending Topic 2 – El hombre del paraguas
En la segunda foto, tomada por mi comadre a través de la
ventanilla de un auto (el cómo sigo siendo una persona que cree que en las instituciones
del padrinazgo y / o madrinazgo será analizado en otro futuro post), se puede
ver a un hombre de perfil; sosteniendo, cual promotora de TC 2000, un paraguas
bajo la lluvia. Un poco más abajo, aparentemente resguardado por el paraguas, puede
divisarse un bulto, otro hombre agachado, casi tapado por la curva del capot y
el guardabarros delantero izquierdo.
El hombre que sostiene el paraguas soy yo. El hombre
agachado, quien en realidad a esas alturas y a pesar del reparo del paraguas,
ya estaba completamente empapado tratando de cambiar una rueda pinchada, es mi
compadre.
Esta segunda foto recogió 25 “Me Gusta” y 14 comentarios, la mayoría de los cuales todavía me
hacen poner colorado…
Gabriela Uh! que
paso??!!
14 de Marzo a la(s) 9:43 · Me gusta
Claudio Un capo
pablo...siempre tan atento.
14 de Marzo a la(s) 9:47 · Me gusta · 1
Cristina Pinchadura
de neumático en la ruta
14 de Marzo a la(s) 10:15 · Me gusta
Soledad Estas
cosas ya no se ven!!
14 de Marzo a la(s) 11:05 · Me gusta
Rafael Me hizo
acrodar a Carli Calvo y Pablo Rago. Friends!!!. Maravilloso
14 de Marzo a la(s) 11:57 · Editado · Me gusta · 1
Judith IMPECABLE
14 de Marzo a la(s) 13:53 · Me gusta
Pablo Ufa... me
van a hacer poner colorado... es muy simple... el compadre se merece que le
tenga el paraguas y mucho mas
14 de Marzo a la(s) 16:10 · Me gusta · 2
El último comentario incluido arriba es mío. Es lo mismo que
volvería a escribir ahora, mientras pienso en como mi compadre me ayudó / cuidó
/ acompañó mil veces a lo largo de los últimos 20 años, haciendo que sostener
un paraguas bajo la lluvia, mientras mi comadre nos saca una foto, sea para mí lo
más simple y natural del mundo.
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