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Sunday, March 4, 2018

Viaje a Europa 2015 - Londres y Paris

Especie de bitácora de viaje - Octubre 2015
  • Día 1 - miércoles 7 de Octubre
Londres - Llegamos al aeropuerto de Heathrow!! - Tomamos el subte / underground y tras 1 trasbordo arribamos a la estación de Queensway. Estamos en Kensington - caminamos 3 cuadras y llegamos al hotel... es como si estuviéramos adentro de la pelicula "Notting Hill".
Salimos a pasear por el barrio. Sobre Queensway hay restaurantes de comida china, hombres con barba fumando narguile, varios pubs, 2 o 3 supermercados pequeños, un shopping con poca onda, un Starbucks, locales de venta de souvenirs, uno o dos bancos y la estación de Underground. Estamos cerca del Hyde Park y cerca de Notting Hill y cerca del Palacio de Kensington. Si queremos podemos visitar al príncipe Harry. 
Cenamos en un pub sobre Queensway: Prince Alfred - Cerveza Guiness.



  • Día 2 - Jueves 8 de Octubre
Vamos al centro para hacer un tour de Sandemans (Sandemans New London) - Son tours a la gorra que te dan un pantallazo de las principales atracciones turísticas del centro de la ciudad (Muy recomendable). Hay que buscar las sombrillas rojas. Los guías se ganan la propina / dinero de la gorra en base a lo atractivo / interesante del tour y en general están bastante bien preparados para las preguntas y consultas de los viajeros. Billy, un simpático Scottish, fue nuestro guía. Recorrido por Covent Garden, Trafalgar Square (ver detalle de la estatua del león que no era un león), The Mall, Statue of Duke of York, Statue of Queen Mother (who lived more than one hundred years drinking gin and smoking), cambio de guardia en el Palacio de Saint James - los soldados con el uniforme típico (no acercarse, tienen permitido abrir fuego), Buckingham Palace (Historia del vagabundo que se metió una noche al palacio), Saint James Park, Churchill War rooms, Westminster Abbey y el Big Ben.



Almorzamos en un restaurant cerca de Westminster Abbey, donde los muchachos de Sandemans tenían canje y habían armado un kiosco para vender entradas de las principales atracciones turísticas (muy recomendable para evitar laaargas colas) y tours pagos por distintas zonas de Londres. Algunos de los tours son muy interesantes...

Comimos Fish & Chips - En una mesa estábamos 1 vietnamita / 1 Turco / 1 Norteamericano / 2 Brasileras.



A la tarde caminamos por la costanera (consejo de Leo Fritelli) - Desde Westminster Palace (parlamento) / Big Ben, pasando por el London Eye (la famosa vuelta al mundo gigante lleeeena de gente) hasta Tate Modern (galería de arte moderno) y el puente del milenio. Lindas vistas de la ciudad desde la costanera. Se puede apreciar el contraste entre los edificios modernos y las construcciones mas antiguas. Pasamos por dos o tres ferias de libros usados muy lindas y después de cruzar el río por el puente del milenio tomamos el underground en la estación de Saint Paul's Cathedral - Próxima parada: London Tower.



London Tower - conjunto de edificaciones que viene desde la época de los normandos -  William the Conqueror - Infame lugar donde se castigó y torturó a lo largo de los siglos - Museo de armas y armaduras - Las Joyas de la Corona - La corona de Saint Edward - La corona con el famoso diamante Koh-I-Noor traído de India. Los Beefeaters, los guardias con el uniforme rojo que parecen salidos de una pelicula de dibujitos.

Tower Bridge - el famoso puente de Londres. Muchas, muchas fotos...


  • Día 3 - Viernes 9 de Octubre
A la mañana, Museo Británico - La Piedra Rosetta (increíble tenerla delante de uno), los sarcófagos egipcios y las momias. Los romanos -> Gran Bretaña - Londinium. 
La tumba de Sutton Hoo.
Las ruinas y los frisos del Parthenon - Están acá... no en Grecia.
Mausoleo del Halikarnaso - Griegos, griegos, griegos... y después romanos.

Un poco de México -> Mayas y Aztecas.
Pueblos de América del Norte.



A la tarde, tour de Sandemans por el East End. Guia: Jess (australiana / bartender).
Spitalfields Market, Pettycoat Market & Whitechapel Street Market
London Hospital (Hogar del Hombre Elefante). 
The Blinds Beggar pub: la historia de los hermanos Kray. 
The Church Bell Company - Donde y quienes fabricaron la campana del Big Ben (que es quien en realidad se llama "Big Ben") - La historia de porque la campana tiene un sonido "especial".
Bricks Lane Street -> really good Indian food & Street art (lots of pictures painted all around...) - Mural dedicado a Terry Pratchet -> Ver saga de Mundodisco.
Shoreditch - Un pub mas cool que el otro...


Cena de food truck en Spitalfields mientras la London Cocktail Week explotaba a nuestro alrededor con cientos de londinenses haciendo lo que mejor saben... tomar alcohol en modo after office - Comimos comida turca: wraps de pollo y un sandwich de pulled pork con queso adentro de un bagel (Dirty Bagel).

El East End es un caso de "gentrification"(fenómeno social inmobiliario)... barrio de fábricas abandonadas, zona de Cockneys, que se empieza a transformar mediante la ocupación de los inmuebles por parte de okupas y artistas en una zona cool -> terminan aumentando los precios de todas las propiedades -> Fabricas transformadas en galerías, pubs, fabricas de cerveza artesanal, etc... muy buena movida nocturna (nosotros no la pudimos disfrutar demasiado).

Vuelta al hotel - paso por un supermercado y manoteo una cerveza Brewdog IPA Punk, que resultó ser muy rica y... la fábrica queda en el East End :).
  • Día 4 - Sábado 10 de Octubre
Este día, hicimos el único tour / excursión que habíamos contratado con anticipación, antes del viaje. Fuimos a las ruinas de Stonehenge, pasando por Windsor Castle y Oxford. Nuestra guía: Robin
Salimos de la estación de ómnibus de Victoria - No nos llamo demasiado la atención... Esperábamos encontrarnos con un edificio gigantesco, victoriano, tipo estación de trenes... nada que ver... mas bien pequeña, funcional. Subimos al ómnibus, nos pusimos los auriculares para escuchar a nuestra guía y partimos hacia el Castillo de Windsor.



Windsor Castle - Saint George Chapel (acá esta enterrada la mayor parte de la realeza).
Visita a los State Apartments (donde vivían los reyes) / Retratos de los reyes (Lawrence) - Historia de como reconstruyeron los aposentos reales después de un incendio... La Reina cuida la plata de sus súbditos! Esperábamos encontrar al príncipe consorte caminando por los jardines, pero no tuvimos suerte.

Se rompió la puerta del omnibus!!! ... Esperamos 20 minutos y nos cambiaron de bondi. Seguimos viaje por la campiña inglesa rumbo a Stonehenge.



Llegamos a Stonehenge! Frío, viento, mucho viento... ahora uno NO SE PUEDE ACERCAR a las ruinas como antes, porque el intenso transito y la acción de los visitantes estaban destruyendo el monumento arqueológico. Robin nos contó que, por ejemplo, a mediados del siglo XX, un emprendedor había empezado a organizar visitas a las ruinas, que están en medio de una zona rural, cerca de una base de la fuerza aérea, y como parte de las actividades del tour ofrecía a cada visitante un martillito para romper las piedras del monumento y llevarse un recuerdo... El asunto es que ahora hay que contemplarlas desde atrás de una soguita que marca un perímetro del que no se puede pasar.

La historia de como Cecile Chubb salvó las ruinas de la destrucción, comprándolas y donándolas al gobierno británico.

Todavía nadie sabe como hicieron para traer semejantes piedras desde una cantera a cientos de kilómetros.

Emprendemos el regreso a Londres, pasando por Oxford (Oxenford): Primera Universidad de Inglaterra - Antes los nobles estudiaban en Francia -> Luchas con los estudiantes.
Origen de los Colleges -> Reputación (quien tiene la mejor reputación?).
Biblioteca / Capilla -> Donde se filmaron escenas de Harry Potter.
La puerta que inspiró a C.S. Lewis para escribir Narnia - El León... el candil que marcaba el ingreso a Narnia.
Bicicletas, más bicicletas... Estudiantes en bicicleta.

Volvemos a Londres mientras cae la noche. Volvemos al barrio de Kensington. Cena en un pub típico: Taylor Walker... resulta ser de una cadena / franquicia... McDonalds de los pubs ingleses.

  • Día 5 - Domingo 11 de Octubre
A la mañana vamos a Camden Town - Lock Market / Stables Market
Mercado de pulgas gigante / Cosas lindas / Cosas bizarras / Cosas punks / artesanías / Ropas usadas.


Compramos una especie de colcha hindú y una mochila búho para Josefina.  

Almuerzo: comida china y pizza que compramos en los puestitos de comida del mercado.

A la tarde -> National Gallery - Afuera en Trafalgar Square había un festival loco de bailes de la india. Dentro, mas retratos de los reyes (Lawrence) y una sección de Impresionismo... "LOS GIRASOLES" de Van Gogh... me quedo duro un ratito mirándola... Algunas obras de Manet... Impresionismo en estado puro.

Salimos mientras va cayendo la noche. Una corrida hasta Piccadilly Circus y nos tomamos las típicas fotos frente a las marquesinas / pantallas de leds pasando publicidades. Caminamos hasta el río mientras vamos tomando fotos del Big Ben iluminado de noche / vista del London Eye / Edificios iluminados reflejados sobre Thames River.




Volvemos al barrio... Kensington. Cenamos pizza en una pizzería de un personaje "italiano", que en realidad es de Chipre, que vino a Inglaterra hace 36 años y se quedó por aquí. Conversa con nosotros, nos invita Limoncello de postre. Hacemos un pequeño brindis -> Felicidad!


  • Día 6 - Lunes 12 de Octubre
Temprano, salimos corriendo al Hyde Park. Ardillas, patos, cisnes, lago, arboles, robles, nogales, ciclistas, gente corriendo, perros paseando y cagando, gente recogiendo caca de sus perros.

Kensington Palace -> Hogar del príncipe Harry. L'Orangerie y los jardines de palacio.

Buscamos la valija. Salimos corriendo hacia King's Cross / Saint Pancras Station. Corremos, corremos... al pedo, falsa alarma. Nuestro tren sale en un rato... finalmente pasamos por los scanners de seguridad y pasamos a la zona de pre-embarque. Nos llaman, nuestro tren esta listo para abordar. Buscamos el vagón. Subimos al Eurostar... en los extremos del vagón hay una especie de compartimiento para guardar las valijas. OJO!!! Hay que arrebatar primeros, sino podes terminar con la valija en el regazo.

20 minutos de demora! Inconcebible! Donde esta la puntualidad britanica!

Vamos saliendo de la estación. Salimos de Londres. Suburbios. Campiña Inglesa -> túnel.

Fin de la primera visita a tierras británicas.  

Sunday, September 17, 2017

El torneo de danza

Domingo por la siesta. Sentado en la penumbra, casi al fondo de un gran salón de conciertos. Torneo de danzas. Esperando junto con otros varios cientos de padres que nuestras hijas / hijos bailen su coreografía. Los ganadores de medallas de oro y plata ganan su pase a las finales nacionales en Rosario, el mes próximo.

Adormecido veo / escucho pasar en automático una coreografía tras otra. Algo de reggaetón, el infaltable Despacito, mucha música Pop para niños / adolescentes y un poquito de música clásica. Nenas vestidas con trajes de lo más diverso intentan seguir el ritmo de la música, desarrollando la coreografía que las profes marcan desde el costado del escenario.

Mi hija pintada, peinada como nunca, está sentada a mi lado, en el regazo de su madre. Mira pasar las coreografías con ojos muy grandes. Ojos atentos a eso que pasa en el escenario. Está a medio vestir, con una malla blanca con dos claves de sol bordadas en lentejuelas en el frente. Todavía falta que se ponga la pollera color violeta. Eso va a pasar después, cuando la profe las llame para terminar de vestirlas, pintarlas y presentarlas de camino al escenario.

A la coreografía de mi hija le toco el numero treinta y ocho. Tenemos por lo menos dos horas más de espera por delante. Por un momento, pierdo la cuenta del tiempo. Todo se parece a todo… como en un ciclo que se repite con pequeñas variantes. Esta música ya la escuché… Esa nena gordita ya bailo antes… Esos disfraces como de hada con telas claritas ya los vi… La voz en off de la locutora entusiasta anunciando las coreografías: “Coreografía número siete. Danza Clásica. Categoría Junior B. Profesora Claudia González.”. Así hasta el infinito…

En un intento por mantener a raya la incipiente acidez que se empieza a anunciar desde el centro de mi estómago, tomo un trago de agua fría de la botella térmica que yo mismo puse en la mochila esta mañana. Lo del agua no va a funcionar, me digo a mi mismo en la penumbra.

Se apagan las luces del escenario. Viene otra coreografía. La locutora menciona un nombre que no alcanzo a comprender. Intento buscar el celular con la mano derecha en el bolsillo de la campera. Empieza a sonar una música conocida. Música de violines y piano. Música de propaganda de medicina pre-paga. La mano que alcanzó a tomar el celular se detiene a mitad de camino. Levanto la mirada. En medio del escenario hay un pequeño cubo blanco a modo de escenografía minimalista. Sobre el cubo blanco está sentada una nena flaquita. Desde donde estoy sentado no puedo darme cuenta de la edad de la nena. Pueden ser diez años, pueden ser doce años. La nena tiene unas hojas de papel en sus manos. Es parte de la coreografía. Levanta las hojas hasta ponerlas delante de su rostro. Se para. Deja las hojas sobre el cubo banco con un gesto como de dolor. Comienza a bailar siguiendo la música que aumenta lentamente su intensidad. Mi mano sigue aferrando el celular dentro del bolsillo de la campera, esperando. Y entonces ocurre…  

La nena empieza a recorrer el escenario. Toma carrera y da un salto. Las piernas extendidas marcando un arco por un instante. Otro salto. Rápidos pasos y otro salto más… la belleza suspendida en el aire me golpea de lleno.

La nena sigue bailando. No solo está siguiendo la música. Interpreta una historia. Nos cuenta una historia. Como una Maddie Ziegler cordobesa. Su concentración no es pareja. Por momentos se deja llevar por los pasos marcados por la coreografía y la magia se disuelve un poco y volvemos al salón oscuro. La técnica seguramente no es perfecta. No puedo apartar la vista del escenario.

La música sigue incrementando su ritmo, alcanzando un clímax casi violento liderado por los violines. La nena sigue bailando, saltando como en una pieza de ballet clásico, arrojándose al piso con dolor... Dejando pedacitos de si misma por el aire de todo el lugar. Tomándose el rostro. Moviendo las manos. Contándonos una historia… Hasta que la música finalmente se va acallando y la nena, ahora lentamente, se dirige al cubo y toma las hojas de papel con sus manos temblorosas y la luz se apaga.


Mi mujer me mira. Tengo los ojos brillantes… Me voy recuperando lentamente… Este domingo de torneo no es igual a los demás… Acaba de pasar algo distinto... Por un momento tuvimos un poquito de magia… y solo nos faltan veinte coreografías más.

Tuesday, October 28, 2014

Hoy estuve en Lima


Hoy estuve en Lima. En realidad estuve en el aeropuerto de Lima. Se llama Aeropuerto Jorge Chavez en honor a un prócer u hombre público del cual no sé nada.

Fue la primera vez que estuve en Perú. Puedo agregar un país más a la lista de países en los que estuve alguna vez. En realidad, no estoy seguro que haber estado 5 horas dentro del aeropuerto, esperando una conexión al destino final de mi viaje pueda contar como una verdadera visita a tierras peruanas. Y es que no se puede conocer mucho de un país visitando solo sus aeropuertos. Es como que la globalización llega primero a los aeropuertos y entonces todos se parecen bastante. Los locales de Duty Free venden en todos lados los mismos perfumes. Las tiendas de souvenirs y artículos regionales deberían brindar la posibilidad de acercarse aunque sea un poco a la esencia de cada país, de cada región, pero en vez de eso te ofrecen remeras y tazas genéricas, made in China, con una leyenda también genérica: recuerdo de Perú, recuerdo de Chile, recuerdo de México…


Donde a veces si se puede hacer un poquito de contacto con el país escondido atrás del aeropuerto y sus puertas de vidrio que separan a los pasajeros en tránsito de la gente común, es en los locales de comida. Si uno busca un poco y evita los locales de cadenas de comida rápida, se puede llegar a encontrar una versión simplificada, generalmente suavizada, de las comidas propias de cada lugar. Y lo mejor de todo es que uno puede pedirle al mozo que lo atiende que le recomiende el mejor plato del lugar y con un poco de suerte el individuo en cuestión se va a olvidar de todos los formalismos propios de un contexto tan internacional, tan neutro y a los pocos segundos nos va a estar diciendo clarito, clarito, cual es el ceviche que no deberíamos dejar de probar. Y así logramos, a través del sabor, a través del estómago, hacer contacto por un ratito con ese país que anda por ahí, escondido detrás de los vidrios, las barreras, las autopistas y los carteles en inglés.

Saturday, September 13, 2014

Anecdota: la del viejo cuento de ciencia ficcion

Versión revisada, adaptada para caber en aproximadamente 600 palabras...


A veces, cuando me siento lejos, lejos de casa, o cuando aun estando en mi casa, me siento lejos, suelo recordar un cuento que leí hace mucho. Se trata de un cuento de ciencia ficción de James Tiptree Jr. que se titula "El hombre que volvió".

Lo leí por primera vez en un número de la revista de ciencia ficción El Péndulo, siendo aún un adolescente, hace muchos años, en la ciudad de Posadas, Misiones, en una época en que todavía creía que iba a poder viajar a las estrellas. El cuento es hermoso, triste, me deja siempre una sensación de melancolía en el medio del pecho. Es un relato que de alguna forma comienza y termina en un mismo punto del tiempo y el espacio, saltando entre 2 hilos narrativos, conjugando siglos de futura historia post-apocalíptica, con flashes del desgarrador viaje temporal del protagonista. Un viaje imposible, contra toda probabilidad, a lo largo de 50.000 años, tratando de volver a su casa, a su familia, ya inexistentes, vaporizados, disueltos al momento mismo del inicio de su viaje.

De alguna manera, salvando las distancias, creo que a lo largo de los años siempre me sentí identificado con el astronauta protagonista del cuento. Yo nunca pude viajar por el tiempo y el espacio. No soy el causante de una explosión que casi termina destruyendo a la humanidad. Es solo que siento que yo también estoy siempre viajando, alejándome, sintiendo esa desesperante necesidad de volver. Volver a un lugar que probablemente ya no existe. Como nos pasa a veces cuando queremos volver a un lugar de la infancia que hace mucho no vemos y cuando logramos llegar ya no es como lo recordábamos.

Y así es como a lo largo de los años, de vez en cuando, en esos momentos en que me asalta la melancolía, siempre vuelvo a buscar el cuento y a su protagonista. Hasta esta semana. Y es que esta semana, estando muy lejos de mi casa por un viaje de trabajo, tuve unos de esos momentos en que quise recordar el cuento. Lo busqué en Internet. Re-descubrí que James Tiptree Jr. en realidad era una señora, psicóloga ella, que trabajó durante un tiempo en la CIA, que se llamaba Alice Sheldon. Encontré el cuento en una versión en castellano bastante decente publicada en un ignoto blog y lo volví a leer. Y me volví a emocionar con la historia de John Delgano, el astronauta imposible, el monstruo, el hombre que volvió. Y esta vez descubrí algo que no podía recordar y que ya no voy a poder olvidar: el accidente del cuento, el experimento fallido que da inicio al viaje temporal y al apocalipsis nuclear que casi destruye la civilización, ocurre en los laboratorios de investigación que están situados geográficamente en el condado de Bonneville, en el estado de Idaho, Estados Unidos.

Casualidad. Destino. Probabilidad.


Durante estas 2 últimas semanas, al momento de releer el cuento, en este instante, mientras escribo estas palabras, yo mismo estoy en Idaho, en el condado de Bonneville, a pocos kilómetros de los laboratorios citados por Tiptree... tratando de volver.

Sunday, August 24, 2014

24 horas

En 24 horas uno puede...
1) leer varios capítulos de la biografía de Steve Jobs, viendo la famosa foto del muchacho en cuestión, tocándose la barbilla y mirándote a la cara cada vez que depositas el libro sobre la mesa de luz... el hippie hiper-millonario... me da gracia el uso que hace el biografo de la palabra "contracultura"
2) hacer un asado con restos de carnes diversas sacados del freezer... como la Era del Hielo, pero no tan gracioso
3) hablar por teléfono con mi madre... tratando de recordar su cara, mientras su voz en el teléfono me dice que nos quiere y que el fin de semana que viene va a viajar a visitar a mi hermano que cumple años en estos días
4) dormir la siesta... soñar que estoy viajando por Estados Unidos... otra vez... una sucesión de aeropuertos, todos parecidos... oficiales de migraciones haciendo 3 preguntas una y otra vez: ¿Cuál es el motivo de su viaje? ¿Cuanto tiempo piensa quedarse en nuestro país? ¿viaja con alguien más?
5) tomar mate... mate amargo cebado en un mate de caldén que me mira extrañado... hace cuanto tiempo que no me llenan con yerba y agua caliente 
6) mirar el comienzo del programa de Jorge Lanata... la historia de los chicos Mbya de Misiones que ganaron una medalla de oro por un trabajo sobre plantas medicinales y a veces no pueden ir al colegio porque se les rompe la única zapatilla que comparten entre 2 hermanos... lo veo en la tele, es como un documental que pasa lejos, pero de alguna manera algo adentro mío se rompe... como ruido de vidrios a lo lejos...
7) escuchar las últimas canciones de Miguel Mateos que suenan en la tele... un guerrero de la música que nos acompaña desde la adolescencia... esta viejo Miguel... nosotros también

Thursday, July 31, 2014

Casualidades... El hombre que volvio

A veces, cuando me siento lejos, lejos de mi casa, o cuando aún estando en mi casa, me siento lejos, suelo recordar un cuento que leí hace mucho. Se trata de un cuento de ciencia ficción de James Tiptree Jr. que se titula "El hombre que volvió". Lo leí por primera vez, aún adolescente, en un número de la revista El Pendulo. El cuento es hermoso, triste, enloquecedor; un relato que conjuga siglos de historia post-apocalíptica con flashes del atroz, desesperado viaje de regreso del protagonista. Viaje imposible, contra toda probabilidad, tratando de recorrer la senda más larga de todas para volver.
Esta semana tuve unos de esos momentos, estando lejos, muy lejos de mi casa, en que quise recordar el cuento. Lo busque en Internet. Lo encontré y lo volví a leer. Y me volví a emocionar con la historia de John Delgano, el astronauta imposible, el monstruo, el hombre que volvió. Y descubrí algo que no podía recordar y que no deja de sorprenderme: el relato está situado geográficamente en el estado de Idaho, el condado de Bonneville, Estados Unidos de Norteamérica.
Al momento de releer el cuento, en este instante, mientras escribo estas palabras, yo mismo estoy en Idaho, en el condado de Bonneville, a pocos kilómetros de los laboratorios citados por Tiptree... tratando de volver.

Monday, June 9, 2014

Sunrise

Volamos sobre la cordillera de los Andes. De a poco los ojos recién abiertos se van acostumbrando a la semi-oscuridad de la cabina del avión. En medio de la penumbra se pueden distinguir los rostros de los demás pasajeros dormidos. En la madrugada, a más de 7000 metros de altura, a más de 800 kilómetros por hora, algunos pasajeros se comienzan a deslizar silenciosos hacia los baños del avión. Por el pasillo a mi izquierda, la azafata Mary Ann se acerca lentamente, mirando con detenimiento a cada uno de los pasajeros. Delgada. Rubia. Veterana de muchos vuelos. Debe haber hecho este mismo trayecto cientos, miles de veces. Debe estar cerca de su retiro. Las arrugas de su cara no alcanzan a ocultar completamente la belleza de sus rasgos. De pronto, detiene su andar, su rostro se ilumina. Señala con su mano derecha hacia una de las ventanillas y dice: Look at the sunrise! Miramos hacia la ventanilla y vemos el sol asomándose lentamente por sobre las nubes y las montañas.Un estallido de rojos y naranjas sobre el azul del techo de nubes. Y la luz, la luz que comienza a bañarlo todo. El tiempo se detiene. Por un instante eterno todos somos como el primer hombre del mundo saludando la salida del sol.

Sunday, May 18, 2014

Porque escribo...

Hay un vídeo en los archivos de TEDx Rio de La Plata que se titula "Como matar al intermediario". El vídeo dura aproximadamente 18 minutos. En el vídeo se puede ver a un gordo que ingresa al escenario por la derecha, se para en medio del escenario, frente a un auditorio lleno de gente y comienza a hablar, apoyándose en el respaldo de una banqueta. El gordo está medio nervioso. Comienza explicando el porqué de su extraño acento. Alrededor del minuto, minuto y 10 segundos, el gordo de extraño acento y bolso en bandolera, haciendo una breve pausa, empieza a explicar porqué empezó a escribir, varios años antes, un blog llamado Orsai. 

Básicamente, el porqué el gordo empezó a escribir el blog parece originarse / explicarse en 2 hechos terribles: la crisis de Argentina de 2001 y el campeonato de primera que Racing gano ese mismo año. Estos 2 hechos, sobre todo el campeonato de Racing,no deberían haber sido circunstancias terribles por si mismos; pero combinados con la distancia, ya que el gordo estaba viviendo en España, devinieron en tragedia. Era terrible no poder celebrar el campeonato de Racing con su padre, con quien siempre habían imaginado festejarlo juntos. La sensación de estar "fuera de juego", en off-side, terminó de definir el nombre del blog en el cual el gordo empezó a escribir las cosas que sentía, que se imaginaba, las cosas que le pasaban. 

El video / el gordo continúa a lo largo de los casi 17 minutos restantes explicando como el blog devino en éxito, generando una extensa comunidad de fieles lectores / seguidores. Cómo esa misma comunidad años después soportó / acompañó una revista literaria encarada al costado / al margen de la industria editorial tradicional. Cómo la revista a su vez resultó ser un éxito. Cómo el blog y la revista terminaron pariendo un proyecto editorial y un bar... y así, un logro tras otro, hasta el minuto 18. Aplausos, risas, ovación. Más aplausos. Cómo buscar y encontrar la felicidad haciendo lo que a uno le gusta.  

El gordo en cuestión es Hernan Casciari. Es uno de mis ídolos, junto con Maradona y Narda Lepes. Cada vez que veo el video, me quedo pensando... tratando de responder desordenadas las mismas preguntas implícitas que Hernán va respondiendo a lo largo de los 18 minutos... hasta que solo queda una pregunta flotando... la del minuto diez... ¿porqué escribo? ¿porque escribo este blog?

Yo no me fuí a vivir a otro país, pero si vivo lejos de mis viejos y mis hermanos. Hace ya muchos años que solo los veo 2 o 3 veces por año. Suelo estar mas o menos triste. Mas o menos feliz. Generalmente los años pares me suele ir bien. Los años impares no tan bien. Me gusta leer. Me gusta mucho leer. Una compañera de trabajo dice que la gente que lee mucho, que de alguna manera se refugia en los libros, esta tratando de escaparse de este mundo, del mundo real. En mi caso creo que en parte eso es cierto, pero cuando leo siento que no solo me estoy escapando de este mundo, sino que estoy sumando otros mundos, otras vidas a esta que a veces no me alcanza para todo lo que quiero hacer, todo lo que quiero ser.

Creo que empecé a escribir este blog como consecuencia de una larga serie de pequeños acontecimientos... Nada dramático. Nada puntual. Mi club no salió campeón. No hubo una crisis económica... o mejor dicho fueron varias... Solo una colección de pequeñas tristezas, de pequeñas alegrías, me fueron llevando, arrimando a un punto en el que naturalmente / orgánicamente, comencé a escribir... y las cosas buenas que me pasaban se volvían mejores cuando las escribía, alterándolas apenas al pasarlas al teclado... y las cosas malas, de pronto pesaban menos, como si se volvieran distantes / etéreas al verlas en la pantalla de la notebook... y empecé a tomar breves textos que había escrito hace muchos años y volví a recordar lo que sentía cuando los escribía... y traté de escribir solo cuando tenía ganas, cuando algo que me pasaba, algo que leía o veía, me disparaba las ansias de ver el texto terminado en la pantalla... y después traté de escribir como respetando un hábito, una vez a la semana, como si tuviera que entregar una columna para un diario... y escribí cosas que viví en carne propia... y escribí cosas que vivieron o pudieron vivir otros... cosas que pasaron... y cosas que nunca van a pasar...

No creo tener todavía la respuesta definitiva a la pregunta... esa pregunta... la razón de mi escritura... solo sé que, como dice mi biografia levemente distorsionada, cuando estoy escribiendo siento algo parecido a la felicidad.

Sunday, May 4, 2014

Incapacidades...

El otro día leí un texto de Juan Villoro, en el cual el escritor mexicano relataba / relacionaba dos hechos de su infancia: la llegada del hombre a la luna y su incapacidad para silbar fuerte. Aparentemente, el niño Villoro no era capaz de silbar lo suficientemente fuerte como para poder llamar desde la calle a una chica, que vivía en un cuarto piso, de la cual estaba enamorado.

Yo tampoco podía silbar fuerte cuando era chico. Podía silbar suavecito acompañando una canción, pero no podía lograr un silbido que fuera lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de alguien en la calle, o para usarlo en la cancha, chiflando al referí. Al día de hoy, sigo sin poder silbar fuerte.

Hay otras debilidades / incapacidades que me acompañan desde chico. Por ejemplo, nunca aprendí a atarme correctamente los cordones de los zapatos. Recuerdo de chico estar sentado en el piso, en una colonia de vacaciones, los demás nenes formándose en filas. Yo estoy llorando. No puedo atar los cordones de mis zapatillas Flecha. Mi hermana se acerca y me rescata, atándome los cordones. 

Mi mujer, bastante diplomática, dice que me ato los cordones de una manera extraña. Miro los canales de programas infantiles y cuando aparece algún programa educativo donde enseñan a los niños a atarse los cordones haciendo dos orejitas me pongo a practicar junto con mi hija de tres años. Lo de las dos orejitas me funciona mas o menos. Generalmente una de las orejitas se me desarma a mitad del proceso y termino estirando uno de los cordones, pellizcándolo a través del lazo que alcancé a formar con la otra orejita. Mi hija me mira, me muestra sus propios cordones y me pregunta: ¿Papi, están bien mis cordones?. Afortunadamente, aún no se da cuenta que su padre no tiene la autoridad moral para juzgar la terminación de sus nudos.

Sunday, April 27, 2014

Los socios de EMSA y la oscuridad...

Anoche me levanté como a las 3 de la mañana. Después de pasar por el baño, empecé mi clásica recorrida nocturna de apagado de luces. Es que mis hijos, siguiendo mandatos ancestrales que vienen desde la época del hombre de las cavernas, insisten en prender todas las luces posibles antes de irse a dormir. Apagué las luces del living. Apagué la luz del pasillo. Apagué las luces del baño de los chicos. Y por último, apagué las luces del patio, dejando a oscuras también a los perros.

Mas o menos a la mitad del recorrido oscurecedor, recordé que cuando yo era chico, mi madre nos gritaba: ¿Son socios de EMSA (Empresa de Energía eléctrica) o que? - mientras iba apagando las luces que nosotros dejábamos encendidas por toda la casa. Mis hermanos y yo, quienes a esas alturas no entendíamos todavía de ironías, nos quedábamos mirando sin entender muy bien que quería decir eso de ser "socios" de la empresa de energía y seguíamos jugando y prendiendo luces. Ya mas grandes, al fin conscientes del valor del dinero, habríamos de comprender la motivación de índole económica / financiera de la frase en cuestión, la cual mi madre había heredado de su madre. 

En mi caso, la motivación de la conducta apagadora de luces, propia de un legendario señor de la oscuridad, no es solo de índole económica. De alguna manera, mientras voy apagando las luces, pienso que no solo voy a conseguir reducir el importe de nuestra factura de luz, sino que también voy a contribuir con mi pequeño granito de arena a la conservación del medio ambiente, a la preservación del Amazonas y a la reducción de los gases de efecto invernadero. Nuestro amigo Pablo, enemigo declarado del ambientalismo, diría que todo esfuerzo individual que hagamos es absolutamente al pedo. Que para que vamos a ahorrar luz si el vecino de al lado y las grandes empresas van a seguir haciendo lo que se les antoje, prendiendo luces a diestra y siniestra, encendiendo estufas y abriendo las ventanas al mismo tiempo, aplicando procesos contaminantes y poco eficientes, venteando gas, demorando el desarrollo y la venta de autos eléctricos y tantas otras cosas mas que conforman una innumerable lista de usos poco racionales de la energía y contribuyen a la degradación del medio ambiente. Nosotros lo escuchamos argumentar contra el ahorro de energía, lo vemos prender orgulloso sus calentadores eléctricos para calentar el agua del mate, compartimos unos mates con él y su familia y luego nos retiramos a seguir comprando nuestras luces de bajo consumo.

En los últimos días, sumé una nueva causa a mi cruzada. Después de ver un documental acerca de los efectos de la luz artificial sobre la incidencia en la aparición de cáncer de mama en las mujeres de los países desarrollados, decidí reducir, aunque sea de forma paulatina, la cantidad de horas que paso expuesto a la luz artificial. O sea, no es que pretenda evitar el cáncer de mama, pero según el estudio que varios científicos e investigadores desarrollaron durante más de 25 años, el cerebro de las personas posee un mecanismo, directamente asociado a la presencia / ausencia de luz que regula los ciclos circadianos. Dichos ciclos naturales de actividad y reposo, sobre todo los de reposo, son los que permiten a nuestros cuerpos descansar y auto repararse. Los resultados de la investigación identifican a la costumbre de irse a dormir mirando la televisión o leyendo en la pantalla azul de una computadora como una de las prácticas de mayor impacto en los ciclos naturales de nuestro organismo.

Hasta ahora solo logré apagar las luces antes de lo acostumbrado en dos oportunidades. Al tercer día fracasé estrepitosamente y me quedé dormido como a la una de la mañana mirando tele en la cama. El resto de la semana alterné malas y peores, durmiendo a cualquier hora y recorriendo la casa a la madrugada en busca de las luces prendidas. Es como si estuviera tratando de empezar a una dieta que de entrada se que solo voy a poder cumplir hasta el próximo asado. Soy la vergüenza de los Señores de la Oscuridad.

Tuesday, April 15, 2014

Masticando...

Hay quienes dicen que hay que masticar bien la comida antes de tragar. En mi caso, debo aclarar que inconscientemente, sigo al pie de la letra el consejo. Hoy por ejemplo, me puse a contar cuantas veces masticaba los fideos antes de tragarlos y llegué a contar mas de 30. Calculo que cuando como asado debe ser peor. El como llegue a transformarme en semejante ejemplar de rumiante poco tiene que ver con una toma de conciencia o con una prescripción médica. Desde que tengo uso de razón, mastico la comida hasta transformarla en una especie de puré que supongo debe ser mas fácil de digerir. Cuando era chico, en gran parte como consecuencia de este hábito, siempre me quedaba comiendo solo en la mesa. El resto de la familia comía, contaba como le había ido en el trabajo o el colegio y cuando terminaban de comer se levantaban de la mesa. Mi tía recogía los platos de los demás y se los llevaba para lavarlos y yo me quedaba solo, masticando, masticando, masticando.

Cuando empecé la secundaria la cosa siguió mas o menos igual. Lo que solía pasar era que mis compañeros, cuando comíamos algún sandwich a la salida del colegio, terminaban antes que yo y se me quedaban mirando, cómo tratando de entender que carajo me pasaba que comía tan lento. Cuando me invitaban a comer a la casa de algún amigo, las reacciones de los familiares iban desde la sorpresa, pasando por la risa disimulada, hasta la admiración, esta última acompañada de comentarios del tipo: "¿Viste que bien que come Pablito? Esa es la manera correcta de comer, masticando bien la comida".

Al irme a estudiar Ingeniería, seguí masticando de la misma forma. Mis compañeros de departamento comían como corriendo una carrera y ni siquiera se quedaban a mirarme mientras terminaba de comer mi plato de comida. Cuando me juntaba a estudiar con algún compañero de la facultad, la rutina terminaba siendo más o menos la misma. Por ejemplo, me acuerdo que cuando me juntaba a estudiar con mi amigo el Ñato, el cocinaba, comía en 10 minutos y cuando terminaba se iba a dormir 15 minutos y para cuando se despertaba, yo estaba terminando de comer y empezaba a lavar los platos.

Hoy en día sigo con mi inconsciente rutina de masticación. Mastico el asado, mastico los fideos, mastico una medialuna, mastico una manzana, mastico una papa, mastico una porción de pizza, hasta mastico un yogur o un flancito. Mi mujer y mis hijos me miran masticar y después de un ratito se cansan y se levantan y se van a hacer algo mas interesante que mirar al marido / padre mientras termina de ingerir el almuerzo o cena.

Se supone que esta forma de comer es muy saludable y debería ayudarme a mantener mi peso, evitar que mi sistema digestivo trabaje de mas, permitirme disfrutar a fondo los sabores y texturas de cada plato, reducir las flatulencias, mejorar el color de mi piel, reducir las arrugas y a lo mejor, solo a lo mejor, contribuir con mi objetivo no confeso de llegar a vivir doscientos años... Por lo pronto, lo que esta pasando es que siempre termino de comer solo. Solitaria la vida / comida del que mastica mucho.

Saturday, April 5, 2014

Colecciones - Música

Revisando los cajones del escritorio de la oficina esta semana encontré un montón de CD's. 

En esta época de música on-line, Soundcloud, Grooveshark, etc., seguir escuchando música en CD es un síntoma de antigüedad, pero es que para mi todavía tiene un gustito especial el tomar la caja del compact entre mis manos, mirar detenidamente el arte de tapa, abrir la caja, sacar el librito con las ilustraciones y las letras y leerlo detenidamente, sobre todo las primeras veces, mientras empiezo a escuchar la música en los auriculares. 

La lista de compacts que encontré es la siguiente:

1) Maria Rita - Elo - Disco regalado por mi familia. Fué el segundo de María Rita que llego a mis manos. Fácil de escuchar. Muy, pero muy disfrutable. Música brasilera de la mejor. Mientras escribo esto recuerdo un detalle casi cholulo, pero que creo que sirve para explicar porque esta mujer canta tan lindo. María Rita es hija de Elis Regina.

2) Living Colour - Stain - Difícil de escuchar completo. Vernon Reid y los demás muchachos de la banda se pusieron mas experimentales que nunca. No hay ningún hit para la radio. Después de escucharlo mucho, te parte la cabeza.

3) IKV - MTV Unplugged / Ninja Mental - Muy lindas y cuidadas versiones de los temas mas conocidos de la primera época de la banda. Hay un tema donde participa papá Spinetta. Lo volví a escuchar hace poco después de mucho tiempo y me sorprendí de lo bueno que esta el disco.

4) Norah Jones - Come away with me - Easy listening. El debut de Norah plasmado en un disco redondito, parejo. Sin estridencias, suavemente, una canción a la vez, esta hermosa pequeña mujer te va dejando tonto, desarmado. 

5) Raly Barrionuevo - Rodar - Hermoso disco. Es el tercer o cuarto disco de Raly que compré. Contiene un tema que es una perla: "El sol parece lluvia".

6) Spinetta - Elija y gane - Las antologías y selecciones suelen ser, en mi opinión, una forma poco arriesgada de tratar de entender / recorrer la obra de un artista comprando un solo disco. Pero en este caso, la selección de temas estuvo a cargo del propio Spinetta y el disco esta hecho no solo de grandes éxitos sino también de temas un poco mas raros, extraños y hasta un inédito.

7) Chango Spasiuk - La ponzoña - Este disco lo compré porque incluye el tema "Misiones". Para mi, es un tema no apto para escuchar en la oficina llena de gente, porque me cuesta explicar porque tengo los ojos vidriosos cuando termina y me saco los auriculares.

8) Horacio Castillo - Guitarra - Lo tengo sin abrir. Me lo regaló mi madre. Se me traspapeló mucho tiempo. Para cuando lo volví a encontrar, Horacio Castillo ya había muerto en un accidente. No sé porque, pero realmente me da como cierto temor escuchar el disco.

9) Red Hot Chili Peppers - Californication - El mejor disco de RHCP. Todos los temas son hits. Se puede escuchar todo el día, sacudiendo vigorosamente la cabeza, mientras los demás se preguntan que cosa tan energética podes estar escuchando en los auriculares. 

10) Andres Calamaro - On the rock - Me quedo la caja sola. Tengo que tratar de encontrar el disco. Los temas me quedaron en el ipod.

11) Raly Barrionuevo - Noticias de mi alma - Disco tranqui de Raly. Es de esos discos cuyos temas son aparentemente muy simples al comienzo, pero a medida que los vas escuchando, si prestas atención, te vas dando cuenta que es como que tienen muchas capas.

12) Jamiroquai - Travelling without moving - 1996 / El disco mas vendido de la banda. Variadito. Incluye hits funk como "Virtual Insanity" o "Cosmic girl", pero también algunos experimentos como "Didjerama". Imposible no empezar a mover la patita mientras suena "Virtual Insanity" y se nos va dibujando una sonrisa en la cara.

13) Tom Waits - Mule variations - Áspero. No es simple de escuchar. Se nota a que a Tom Waits a esas alturas del partido todo le chupaba un huevo. Lo volví a escuchar hace poco, prestando atención a las letras y le encontré un nuevo costado interesante a algunas de las canciones.

14) Vivaldi - The four seasons - Música clásica. Un cacho de cultura.

15) Bajo Fondo Tango Club - Copia trucha. Discazo con el que Santaolalla en su rol de productor y sus pollos rioplatenses llevan el concepto de "tango fusión" a las masas (o algo así). Me puedo acordar de memoria del fraseo ronco de la Gata Varela en "Perfume".

16) Astor Piazolla y su quinteto - Adios Nonino - Tango jazzeado / distorsionado, llevado a los límites. Creo que es el único disco de Piazolla que tengo. Incluye, obviamente, el tema "Adios Nonino". Son solo 7 temas que te dejan medio tonto, triste y alegre a la vez.


Wednesday, April 2, 2014

Colecciones - Libros

Miro la pila de libros que se encuentra encima de mi mesa de luz, coronada por el estuche de plástico transparente de mis lentes de lectura. Son siete los libros de la ecléctica colección. 

De abajo hacia arriba tenemos:

1) ¿Cric? ¡Crac! - Edwidge Danticat - Este libro de cuentos lo descubrí leyendo una reseña en el suplemento cultural de un diario. Historias de mujeres. Historias cruentas, dolorosas, pero con un dejo de esperanza en el final. Cuando uno va terminando el libro, descubre como las distintas historias de las protagonistas se fueron / se van entrelazando a lo largo de varias generaciones.

2)  Nadar de noche - Juan Forn - Libro preferido / autor preferido. Este libro, que fué el primero de este autor que llego a mis manos, incluye el cuento "Para Gaby, si quiere". Ese cuento para mi fué / es muy importante por varias razones. La forma en que el protagonista desvaría mientras va desarrollando / recorriendo su historia, hasta llegar a la sorpresa del final, todavía logra dejarme cierta angustia dando vueltas en el pecho. Puede que la mayoria de los libros de Juan Forn que leí después no me hayan gustado tanto, pero este en particular me sigue pareciendo el mejor, quizas por cierta frescura desprolija que se puede percibir al leer los 8 cuentos que lo conforman. 
Una vez se lo presté a mi padre y él, después de leerlo me dijo: - escribe bien, pero las historias son muy tristes... - Y esa también me pareció una muy buena descripción para este libro.

3) Ojos de perro azul - Gabriel Garcia Marquez - El cuento que da título al libro es el que más me gusta. Lo volví a leer hace poco a raíz de un comentario que una de mis hermanas posteó en su cuenta de Facebook y me volvió a dejar las mismas sensaciones que cuando lo leí la primera vez... ¿Cómo puede ser que al despertar no podamos recordar lo que soñamos?

4) ¿Acaso no matan a los caballos? - Horace McCoy - Librito viejo de páginas amarillas heredado de mis padres. Edición de 1973. Tiene la firma de mi padre en la segunda hoja. Triste historia ambientada en la época de la gran depresión en los Estados Unidos. No hay moraleja. No hay esperanza. Solo los personajes tratando de llegar de alguna forma al día siguiente.

5) El corazón de las tinieblas - Joseph Conrad - Otro de mis autores favoritos. Leyendo el libro, lleno de extensas descripciones de los paisajes que el protagonista va recorriendo, se me hizo evidente que el autor había estado en cada uno de los lugares descriptos. Finalmente, me sigue fascinando el hecho que Conrad, siendo polaco de orígen, haya llegado a ser uno de los mejores novelistas de lengua inglesa de todos los tiempos.

6) El extranjero - Albert Camus - El primer libro que leí de Camus. También heredado. Hiper-realista. El personaje, la historia, me hicieron pensar que cualquiera podía ser un asesino y que uno podía identificarse con ese asesino. Solo un reflejo, cierto movimiento, puede alcanzar para que terminemos matando a otra persona.

7) ¿Hay vida en la tierra? - Juan Villoro - Este último lo estoy leyendo en estos días. Compilado de las columnas semanales que Juan Villoro escribió en dos diarios durante varios años. Fácil de leer. Es como una especie de Daniel Salzano mexicano. Las historias / crónicas disparadas a partir de cualquier evento o la simple presencia de un objeto de uso cotidiano, le sirven al autor para ir y volver en el tiempo relacionando costumbres, personajes y sentimientos con una maestría envidiable. 

Sunday, March 30, 2014

Biografia levemente distorsionada

Pablo Abián nació en la ciudad de Corrientes en 1971. Según cuenta su madre, nació por parto natural aproximadamente a las 14:15 de un día martes. Pasó sus primeros dos o tres años de vida entre Corrientes y Resistencia - Chaco, hasta que por motivos laborales la familia decidió mudarse a la provincia de Misiones. De su breve paso por Corrientes en esos primeros años, Pablo solo guarda / recuerda algunas imágenes difusas: una vecinita que jugaba con él, el patio de unos edificios bajos de dos pisos donde él cree haber vivido con sus padres en esa época y no mucho más. De la vida en Misiones, los primeros recuerdos que conserva son aquellos relacionados con la construcción de la casa familiar: albañiles haciendo el piso de las galerías que rodeaban toda la casa, él ayudándolos con una pequeña carretilla, el patio grande, su padre sacando agua del pozo con una bomba manual, todo campo alrededor...

Cuando le tocó integrarse a la vida escolar, con casi 4 años, protagonizó su primer fracaso, abandonando el jardín a poco de haber comenzado. Pablo recuerda vagamente haberla pasado mal en ese jardín de infantes. Alguna clase de música, tocar el triangulo, pintar con temperas... y un día en particular, cuando la señorita lo puso en penitencia por haber entrado al baño de las nenas por error... hasta que finalmente sus padres lo sacaron de ese colegio. Ese temprano paso en falso le valió ser el objeto de las bromas infantiles de sus hermanos, quienes durante años le dijeron que él era el único nene que había repetido jardín de infantes.
Por suerte, al año siguiente, Pablo ingresó al jardín de infantes de la Escuela Normal "Estados Unidos del Brasil", escuela en la cual cursaría, esta vez exitosamente, jardín, pre-escolar, primaria completa y secundaria completa y donde además iba a conocer a quienes serían / son sus amigos de toda la vida.

De la época de la escuela primaria, Pablo guarda pocos recuerdos. Le gustaba dibujar. No jugaba bien al fútbol, así que los demás lo dejaban para lo ultimo en las rondas de "elegida" para los partidos. Con las bolitas mas o menos se defendía y jugando al "chupi" con las figuritas era bastante choto. Su memoria solo conserva los nombres de las maestras de sexto y séptimo grado. A las demás gradualmente el paso del tiempo las fue eliminando.
Pablo si recuerda claramente las horas que pasaba sentado sobre el murito del frente del colegio, esperando a que su papá lo viniera a buscar a la salida de la escuela. En el fondo cree que eso le ayudó a desarrollar la proverbial paciencia que lo acompaña hasta el día de hoy.

Después vino la secundaria y las primeras frustraciones importantes. Es que además de empezar a darse cuenta que no iba a poder ser astronauta, o que cambiar el mundo iba a ser más difícil de lo que creía cuando era más chico, empezó a fracasar sistemáticamente con las mujeres. O sea, la timidez no lo ayudaba. Y cuando por fin se animaba a encarar a alguna de las chicas que le gustaba, generalmente terminaba rebotando, rebotando mal.

En la secundaria Pablo hizo mucho deporte. Natación. Rugby. Mucho rugby. Desarrolló un lomo infernal. Y también en esa época, se le dió por leer compulsivamente todo libro de ciencia ficción que cayera en sus manos. Ya había leído a Bradbury, Asimov (todavía puede recitar de memoria las tres leyes de la robótica) y Arthur Clarke... Pero entonces empezó con Philip Dick, Delany, Roger Zelasny, Heinlein y Kurt Vonnegut... Solo ciencia ficción... El futuro estaba en el cielo, en el espacio, en nuestras mentes.

Antes de terminar la secundaria, a poco de irse a estudiar a Córdoba, Pablo descubrió, en un suplemento de cultura del diario Clarín, un cuento de Juan Forn que le partió la cabeza. Descubrió que se podía escribir sobre cosas que le pueden pasar a cualquiera de nosotros, en esta época, en este país. Mas importante aún, descubrió que muchas de las cosas que le pasaban a él, las cosas que sentía, se podían parecer a las cosas que le pasaban al personaje fumón de un cuento.

Después llegó el momento de estudiar una carrera universitaria. El mandato materno: "estudiarás o laburarás". Eligió estudiar. Le gustaba construir cosas, había hecho varios cursos de computación, tenía una computadora que su papá le había regalado en la cual programaba jueguitos muy básicos. Eligió Ingeniería de Sistemas. Eligió irse a vivir a Córdoba porque su amigo, el Pelado, se iba a Córdoba, donde ya tenía una hermana estudiando arquitectura. Los primeros tiempos fueron bastante duros. Extrañaba mucho. Extrañaba mucho. Extrañaba mucho.

En la facultad a Pablo le fué bastante bien. Aprobaba las materias mas difíciles con muy buenas notas. Es como que le empezó a encontrar la vuelta a la vida lejos de la familia, lejos de sus hermanos, lejos de los amigos que se habían quedado en Posadas. Siguió leyendo. Empezó a leer a García Marquez, Camus, algunos clásicos. Y en algún momento, durante un noviazgo a distancia que terminó disolviéndose, empezó a escribir. Y siguió estudiando. Y siguió escribiendo. Pequeños textos. Pedacitos de él y las cosas que le pasaban volcados al papel.

Y tuvo varios trabajos. Y finalmente un día se recibió de Ingeniero. Y siguió trabajando. Y de a poco fué dejando de escribir, como una vez ya había dejado de dibujar. Y se fué concentrando cada vez más en su trabajo, la familia que de a poco iba creciendo y aunque seguía leyendo, la escritura incipiente, pequeña, quedó relegada, escondida. Hasta que un día, un día medio triste de 2013, decidió volver a escribir. Escribir en un blog. Escribir cosas simples. Escribir las cosas que le pasan. Escribir las cosas que se imagina.

Pablo escribe porque cuando esta escribiendo siente algo que para él es muy parecido a la felicidad.

Otro vaso de Belgrano

Esta semana mi hijo me regaló otro vaso de Belgrano de Córdoba. El vaso es de plástico celeste y tiene en un costado un collage compuesto por imágenes en blanco y negro: una imagen de un hincha levantando una bandera con el escudo del club, la parte superior del frente del edificio del cine Colón y el ingreso del Hospital de Clínicas sobre la calle Santa Rosa. Debajo se puede leer Alberdi y una leyenda: "del Barrio de Alberdi yo soy".

Mi hijo me dió el vaso y me dijo: para que puedas seguir escribiendo, como escribiste sobre el vaso del Picante. En ese momento me di cuenta que hay alguien en esta casa que se toma mi escritura en serio.

Monday, March 17, 2014

Trending Topics

La semana pasada tuve mi propio par de Trending Topics (TT). En honor a la verdad no fueron realmente TTs de Twitter. Fueron más bien el equivalente a pequeña escala de ese fenómeno de repetición por millones que se produce cuando alguien, como por ejemplo Yanu (@YanuPerez14), escribe un tweet insertando al final de la frase un hashtag como #TeDariaBolaPero o #PeliculasQueNoCansan y los demás se prenden y empiezan a twitear y retwitear frases relacionadas de alguna forma con la temática planteada por el hashtag (etiqueta) en cuestión.

En mi caso, más que una frase inteligente o irónica o cargada de críticas al gobierno argentino o al Papa Francisco, lo que disparó los comentarios de mi grupo de amigos de Facebook, los cuales por otro lado no llegan siquiera a 100, fueron 2 fotos. Las fotos en cuestión tampoco tenían el aire frívolo / cool de la foto selfie de Ellen DeGeneres en los Oscar 2014, la cual logro dos millones de re-tweets en menos de 3 horas, convirtiéndola en la foto mas viral / famosa de la breve pero intensa historia de Twitter.  Veamos…


Trending Topic 1 – El asador

En una de las fotos se puede ver un asador de hormigón pre-moldeado con el comentario: “El Asador recién armado”. El asador en cuestión se muestra adusto, serio, todo gris, recién armado en el patio de mi casa. La foto la tomé y la subí con mi celular, embargado por la emoción de saber que ya no iba a hacer mas asados sobre un montón de ladrillos desparramados en el piso, luchando por evitar que alguno de los perros se robe un pedazo de carne de la parrilla. La foto cosechó la friolera de 22 “Me Gusta” y 26 comentarios. A título de ejemplo, a continuación incluyo 5 comentarios seleccionados:

Alejandra Buenísimo! el sáb estamos x allá! ; ) 
10 de Marzo a la(s) 17:41 • Ya no me gusta • 1

Ricardo  le falta humo a eso...
10 de Marzo a la(s) 17:48 • Me gusta

Dario Hay que estrenarlo urgente!
10 de Marzo a la(s) 18:58 • Me gusta • 1

Sebastian Espero que no me hagas comer el amague como el sabado pasado... ja ja ja
10 de Marzo a la(s) 19:40 • Me gusta • 1

Javier vamos carajo, hay que salir a cazar algun animal y meterle leña
10 de Marzo a la(s) 23:18 • Me gusta

Nótese el espíritu carnívoro y la ansiedad de la audiencia, que exige / demanda humo, asado, estreno de asador y parrilla ese mismo fin de semana.


Trending Topic 2 – El hombre del paraguas

En la segunda foto, tomada por mi comadre a través de la ventanilla de un auto (el cómo sigo siendo una persona que cree que en las instituciones del padrinazgo y / o madrinazgo será analizado en otro futuro post), se puede ver a un hombre de perfil; sosteniendo, cual promotora de TC 2000, un paraguas bajo la lluvia. Un poco más abajo, aparentemente resguardado por el paraguas, puede divisarse un bulto, otro hombre agachado, casi tapado por la curva del capot y el guardabarros delantero izquierdo.

El hombre que sostiene el paraguas soy yo. El hombre agachado, quien en realidad a esas alturas y a pesar del reparo del paraguas, ya estaba completamente empapado tratando de cambiar una rueda pinchada, es mi compadre.

Esta segunda foto recogió 25 “Me Gusta” y 14 comentarios, la mayoría de los cuales todavía me hacen poner colorado…

Gabriela Uh! que paso??!!
14 de Marzo a la(s) 9:43 · Me gusta

Claudio Un capo pablo...siempre tan atento.
14 de Marzo a la(s) 9:47 · Me gusta · 1

Cristina Pinchadura de neumático en la ruta
14 de Marzo a la(s) 10:15 · Me gusta

Soledad Estas cosas ya no se ven!!
14 de Marzo a la(s) 11:05 · Me gusta

Rafael Me hizo acrodar a Carli Calvo y Pablo Rago. Friends!!!. Maravilloso
14 de Marzo a la(s) 11:57 · Editado · Me gusta · 1

Judith IMPECABLE
14 de Marzo a la(s) 13:53 · Me gusta
  
Pablo Ufa... me van a hacer poner colorado... es muy simple... el compadre se merece que le tenga el paraguas y mucho mas
14 de Marzo a la(s) 16:10 · Me gusta · 2


El último comentario incluido arriba es mío. Es lo mismo que volvería a escribir ahora, mientras pienso en como mi compadre me ayudó / cuidó / acompañó mil veces a lo largo de los últimos 20 años, haciendo que sostener un paraguas bajo la lluvia, mientras mi comadre nos saca una foto, sea para mí lo más simple y natural del mundo.

Monday, March 3, 2014

El vaso del Picante

Ayer me desperté a eso de las 9:30hs. Llovía. Hacía varios días que llovía sin parar. Me levante tratando de no hacer ruido para que no se despierte mi hija. Una mancha de humedad en el techo del baño me mostraba cómo la lluvia había ido penetrando lentamente las distintas capas de nuestro techo.

Fui a la cocina para prepararme el desayuno. Miré el patio mojado por la lluvia por el ventanal de la cocina. Los jazmines amarillos al fondo del terreno formaban una cascada de verdes hojas y gotas cayendo hasta el césped. El cielo gris recortado por la copa de los arboles.
Prendí una hornalla y puse la plancha para hacer tostadas. Mire hacia la cafetera sin demasiadas esperanzas. Obviamente no había café hecho. Puse una servilleta de papel a modo de filtro. Busqué el frasco de café y cargué a ojo el equivalente a 3 o 4 pocillos. Busqué algún recipiente para cargar el agua y al mirar hacia mi izquierda vi el vaso de plástico celeste. Llené el vaso con agua de la canilla y cargué la cafetera. La encendí. En ese momento, todavía medio dormido, me di cuenta que no podía reconocer el vaso de plástico que sostenía en mi mano izquierda. Es decir, el vaso en cuestión, no era parte reconocible de la amorfa y diversa colección de vasos de plástico que mis hijos colectan y tunean con calcomanías sacadas de envases de yogur. Vasos de princesa. Vasos de Halloween. Vasos de la muñeca descerebrada de piernas largas y cintura diminuta. Vasos de algún superhéroe o personaje de dibujos animados.

Acerqué el vaso, mecánicamente. Lo puse frente a mí.  Era grande, alto. El típico vaso de cadena de cines, que permite a un niño servirse casi medio litro de gaseosa de una sola vez. Me llamó la atención el color celeste del plástico.  El lado que tenía hacia mí era liso, no tenía dibujos o inscripciones. Lo di vuelta lentamente y entonces lo vi, mirándome. El Picante Pereyra. El Picante repetido en fotos blanco y negro. El Picante saludando con el brazo derecho en alto. El Picante festejando un gol. El Picante tirando una chilena como solo él puede hacerlo. Debajo dos inscripciones: “Picante” y más abajo “por la camiseta”, “por el carnaval”.

¡Un vaso Pirata! ¡Un vaso de Belgrano de Córdoba! Como si dos neuronas hubieran hecho contacto de pronto en medio de mi cabeza, recordé que mi suegra había comentado durante la semana que el diario traía de regalo cada domingo un vaso dedicado a cada uno de los cuatro clubes de futbol de Córdoba. El vaso en cuestión debía ser uno de los vasos futbolísticos del diario. Siendo el único hincha de Belgrano de la familia, era lógico que el vaso terminara en casa.

Volví a mirar el vaso, con orgullo. Si me pudiera ver el Pelado, pensé. Le daría envidia. Se lo podría regalar. Después de todo él es el responsable, el culpable mejor dicho, que yo sea hincha de Belgrano. No de Talleres. No de Instituto. No de Racing de Nueva Italia. Hincha del Club Atlético Belgrano de Córdoba. El pirata cordobés. El celeste de Alberdi.

Originalmente, antes de venir a estudiar a Córdoba, yo había sabido ser, por mandato familiar, por herencia de mi abuela materna y mi tía, un hincha de Boca más. Era natural que viviendo en una provincia donde los clubes locales apenas podían aspirar a participar de algún campeonato regional o a lo sumo el Nacional B, uno se terminara haciendo hincha de alguno de los clubes grandes porteños. En este país claramente unitario en lo que a pasiones futbolísticas se refiere, uno terminaba encontrando hinchas de Boca, River o San Lorenzo en lugares alejados de la Capital, dispersos en la geografía nacional. Así podían encontrarse hinchas de River en la lejanía de La Quiaca, hinchas de Boca en lo profundo de La Pampa o hinchas de San Lorenzo o Independiente en la húmeda provincia de Misiones. En la mayoría de los casos, extrañamente, estos hinchas remotos, nunca habían pisado la cancha del club de sus amores. Era algo así como ser hincha a la distancia del Barcelona, el Real Madrid o la Juventus. Había casos extraños, merecedores de algún estudio sociológico, como el de mi propio padre o el padre del Pelado, quienes viviendo en Misiones y desafiando las generales de la ley, eran hinchas confesos de Estudiantes de La Plata. Previsiblemente, con el tiempo, el Pelado mismo resulto ser a su vez hincha de Estudiantes.

Cuando nos vinimos a estudiar a Córdoba, el Pelado, que de fútbol siempre entendió mucho más que yo, se hizo hincha de Belgrano. O sea, no es que dejo de ser hincha de Estudiantes, pero se las arreglo para hacerle lugar a la pasión por el pirata cordobés. De a poco, como por imitación, yo que no era un hincha muy fanático de Boca, me fui haciendo también hincha de Belgrano. Y mientras empezábamos nuestras carreras universitarias y aprendíamos a vivir solos en una ciudad nueva, íbamos aprendiendo también quien había sido la Chacha Villagra, donde quedaba el Gigante de Alberdi y cuantos clásicos con Talleres había ganado el celeste. 

Pasaron unos pocos años. De alguna forma avanzábamos en nuestras carreras universitarias. Nos habíamos acostumbrado a estar lejos de casa. Nos íbamos volviendo cordobeses. Tan cordobeses como un misionero pudiera ser. Los fines de semana jugábamos al fútbol. Los fines de semana escuchábamos fútbol en la radio. Y así pasábamos la vida. Hasta que un día, un puto día triste, el Pelado tuvo que volverse a Misiones. Y yo me quedé.

Pasaron varios años mas. Con el tiempo, empecé a ir de vez en cuando a la cancha. Vi al pirata jugar en Alberdi. Lo pude escupir a Graciani jugando para Argentino Juniors a través del alambrado de la popular. Estuve en el Chateau, en medio de los papelitos, el día que ascendimos contra Aldosivi. Vi jugar a Belgrano por la tele quinientas veces, renegando, puteando. Descendimos. Ascendimos.¡Vi a Belgrano descender a River en el Monumental! Y siempre, todo ese tiempo, cada vez que lo veía jugar al celeste, en algún lugar adentro mío, me acordaba del Pelado, mi amigo que me hizo ser hincha pirata y me lo dejo de regalo, naturalmente, como si hubiera nacido en Alberdi, cerca de la cancha...


El gorgoteo de la cafetera terminando de preparar el café me trae de vuelta. El Picante me sigue mirando con el brazo en alto. Definitivamente, cuando lo vuelva a ver al Pelado tengo que regalarle este vaso.